Defensoría y vecinos logran clausura de negocio por exceso de bulla que afectaba a residencial
La Defensoría de los Habitantes respondió a una denuncia por contaminación sónica en el barrio La Colina, en Turrialba, debido a la realización de bulliciosas actividades musicales en un establecimiento comercial. Dichos eventos sobrepasaban los límites autorizados de ruido, de acuerdo con lo estipulado en el Reglamento para el Control de la Contaminación por Ruido del Ministerio de Salud.
Luego de un seguimiento exhaustivo del caso, tanto por parte de la Defensoría como de los vecinos, el Ministerio de Salud procedió con la clausura del negocio, devolviendo la tranquilidad a la comunidad.
El caso
Los lugareños se comunicaron con el ente defensor por el problema de contaminación sónica. La situación se originó debido a las actividades ruidosas del establecimiento, que afectaban la salud y el descanso de los vecinos en una zona residencial.
"Debemos salir temprano a trabajar; hay muchas personas mayores de 65 años, así como niñas, niños y jóvenes en edad escolar, quienes vemos afectadas nuestra salud y nuestro descanso debido a esta situación, generada por actividades con ruido muy alto y a altas horas de la noche".
Ante la falta de soluciones iniciales por parte de las autoridades locales, los vecinos mantuvieron una comunicación activa con la Defensoría y aportaron pruebas fundamentales, como actas policiales y afiches de eventos que evidenciaban el incumplimiento de la normativa por parte del establecimiento.
Esta labor de vigilancia ciudadana permitió que la Defensoría interviniera ante el Ministerio de Salud, exigiendo el cumplimiento de la orden sanitaria.
