Denuncian a sacerdote por abuso sexual entre 2001 y 2003, cuando víctima era menor de edad
Diócesis de Alajuela confirmó a CR Hoy que el 22 de marzo recibió información de la denuncia interpuesta ante la Fiscalía y aseguraron estar anuentes a colaborar con las autoridades judiciales en el proceso de investigación

El denunciante le envió una carta al Obispo, Bartolomé Buigues Oller, el pasado 20 de marzo donde describió los hechos.
Un hombre identificado como César Vega Chaves, vecino de Sarchí de Alajuela y actualmente de 41 años, denunció ante instancias judiciales a un sacerdote de apellido Varela, por un abuso sexual presuntamente ocurrido entre el 2001 y el 20o3, cuando era menor de edad y participaba en un proceso de discernimiento vocacional para ingresar al seminario.
Según el testimonio, que consta en la denuncia judicial interpuesta el 9 de marzo anterior, los hechos ocurrieron en el contexto de convivencias organizadas por la Iglesia Católica en Belén, Heredia, donde varios sacerdotes acompañaban a jóvenes interesados en la vida religiosa.
El denunciante asegura que, en ese período, el sacerdote —quien actualmente se desempeña como capellán en un hospital — comenzó a contactarlo de manera frecuente mediante llamadas telefónicas, con el argumento de apoyarlo en su proceso vocacional.
Estas comunicaciones derivaron en invitaciones a actividades fuera del entorno religioso, incluyendo una salida a la playa. El denunciante afirma que lo llevó a un condominio en Jacó, donde el sacerdote incurrió en conductas de connotación sexual sin su consentimiento, incluyendo tocamientos.
En ese viaje, el sacerdote utilizó un tipo de traje de baño que le resultó inusual, lo cual generó incomodidad en la víctima. En ese contexto -dice el relato – el sacerdote solicitó que le aplicara bloqueador solar en la espalda, a lo cual accedió, aunque la víctima afirma haberse sentido profundamente incómodo y confundido.
El denunciante señaló haber experimentado episodios de ansiedad y malestar emocional, que llegaron ante la insistencia del sacerdote para que se quedaran juntos en la playa.
Me trasladó desde el sector de Punta Leona hacia un condominio en Jacó, al cual ingresó sin inconvenientes, por conocer a las personas encargadas. Una vez en el condominio, reiteró su intención de que nos quedáramos, indicando que yo me encontraba estresado. Nuevamente le expresé mi negativa. En ese momento, sacó una botella de licor y comenzó a ingerir alcohol, ofreciéndome también a mí, lo cual rechacé.
El hombre señala que en el sitio ocurrieron eventos de índole sexual. Tras el episodio, experimentó afectaciones emocionales importantes y se alejó del religioso. Posteriormente ingresó al Seminario, donde permaneció durante varios años antes de abandonar su formación.
Actualmente, indica que enfrenta secuelas psicológicas por las que recibe atención médica especializada y cuenta con una condición de discapacidad reconocida.
El denunciante también manifestó que el caso fue puesto en conocimiento de autoridades eclesiásticas de la Diócesis de Alajuela. Sin embargo, asegura que, pese a algunos intentos de contacto, no ha logrado avanzar en el proceso interno debido a afectaciones de salud que le dificultan presentarse personalmente.
Ante esta situación, decidió interponer la denuncia en la Fiscalía, con el objetivo de que las autoridades competentes investiguen los hechos.

El denunciante aseguró que el obispo de Alajuela, Monseñor Bartolomé Buigues Oller, conoce de los hechos.
Versión de la Diócesis de Alajuela
La Diócesis de Alajuela indicó que tuvo conocimiento del caso por parte del propio denunciante y que, de inmediato, se instruyó el inicio de una investigación preliminar en el ámbito canónico. No obstante, señaló que dicho proceso no ha podido avanzar debido a que el denunciante no se ha presentado a las citaciones realizadas.
Añadió que la investigación canónica se mantiene abierta y que continuará hasta contar con toda la información necesaria para esclarecer los hechos, momento en el cual se tomarán las decisiones correspondientes, respetando el principio de presunción de inocencia.
Asimismo, informó que este domingo 22 de marzo recibieron información que la denuncia fue interpuesta ante la Fiscalía de Grecia y expresaron su disposición de colaborar con las autoridades judiciales en el proceso de investigación.
Precisamente, la oficina de prensa del Ministerio Público confirmó a este medio que la denuncia existe y se tramita, pero en la Fiscalía de Garabito de Puntarenas, donde supuestamente ocurrieron los hechos denunciados.
Aunque la declaración de la víctima se realizó hasta marzo de este 2026, el expediente consiga el año 2025 debido a que el denunciante previamente había hecho una denuncia en línea, en diciembre de ese año.
En seguimiento a la información anterior, la Fiscalía de Garabito confirmó que el viernes recibió la denuncia, la cual se sigue en contra de una persona de apellidos Varela Vargas, por el aparente delito de abuso sexual contra persona menor de edad.
La denuncia se encuentra bajo análisis, para luego valorarse el trámite a seguir. En ese sentido, no es posible dar más información.
En cuanto a la razón por la cual la causa inició en el Juzgado Contravencional, el despacho indicó que únicamente conoce que el caso ingresó de ese despacho por incompetencia, por lo que presume que la parte ofendida interpuso la denuncia por esa vía.
Vega Cháves aseguró ante la Fiscalía, según documentos en poder de CR Hoy, que el obispo de Alajuela, Monseñor Bartolomé Buigues Oller, tiene conocimiento del caso y que fue remitido a un sacerdote encargado del ámbito canónico dentro de la diócesis para rendir su declaración.
Indicó que ha sido citado en varias ocasiones; sin embargo, no ha podido presentarse debido a afectaciones de salud, ya que al acercarse la fecha de las diligencias experimenta crisis que le impiden acudir a la curia. Pese a ello, reconoció que las autoridades eclesiásticas han mostrado disposición para recibir su testimonio.
No obstante, afirmó que ha enfrentado cuestionamientos por sus ausencias y que incluso se le llegó a señalar que su conducta podría interpretarse como un intento de chantaje, lo cual rechaza. En ese sentido, sostuvo que no busca ningún beneficio económico a cambio de su silencio.