Desahogo en cárcel de San Sebastián sigue pendiente
Juez Roy Murillo calificó en 2016 prisión como una "jaula humana"
El Ministerio de Justicia espera que a mediados de julio se desahogue el Centro de Atención Integral (CAI) de San José (conocida como cárcel de San Sebastián) para que funcione bajo su capacidad real (559 espacios).
Desde el 8 de julio de 2016, Roy Murillo, juez de ejecución condicional de la pena de San José, ordenó el cierre técnico (desalojo) del centro penal en un plazo de 18 meses, al considerarla una 'jaula humana' producto del hacinamiento.
Para atender la solicitud del juez, aunque el plazo ya se cumplió, el ministerio solicitó algunas prórrogas que le permitieran acciones y ajustes para bajar el hacinamiento existente en el penal.
A finales del año pasado San Sebastián mantenía 839 privados de libertad. Sin embargo, en 2016, cuando Murillo emitió la orden de cierre técnico, existían 1.262 presos que vivían entre hacinamiento y condiciones inhumanas.
Marcia González, ministra de Justicia, aseguró que el desahogo en la prisión se logrará mediante la puesta en funcionamiento de otras unidades.
Esto, debido a que la administración Solís Rivera (2014-2018), puso en marcha la construcción de 3 nuevas Unidades de Atención Integral (UAI) para albergar 1.600 reclusos en distintos puntos: Pococí, San Rafael de Alajuela y Pérez Zeledón.
San Sebastián recibe privados de libertad que están en condición de indiciados. Es decir, están sujetos a un proceso penal sin recibir todavía alguna sentencia.
"Para mediados de julio, por estas nuevas opciones que se están abriendo, vamos a estar en la capacidad real de San Sebastián. Él (Roy Murillo) también vio, me acompañó y constató algunas de las mejoras que en su momento había solicitado", dijo González, en referencia a una visita hecha al centro hace algunas semanas.
El Mecanismo de Prevención de la Tortura de la Defensoría de los Habitantes, la Fiscalía de Prevención y la Defensa Pública urgieron una serie de medidas estructurales que iban más allá de pinturas y cerámica.
"Coincidimos en que hay un diagnóstico y una serie de propuestas hechas desde el Mecanismo Nacional para la Prevención de la Tortura. Vamos a implementarlas. El mismo juez (Murillo) nos comentó que los principales temas son de iluminación y ventilación. Ya estuvimos viendo cuáles acciones podemos ir tomando, los espacios, temas de limpieza y otros detalles", agregó la jerarca.
Además de la resolución del juez Murillo, existe otra orden que también presiona: la Sala Constitucional pidió construir en 3 años una nueva cárcel que facilite el desalojo total de San Sebastián.
El sistema penitenciario de Costa Rica alberga alrededor de 13 mil personas, pero la capacidad física de las cárceles es para unas 9 mil.
Cárcel vieja
La cárcel de San Sebastián fue construida hace 35 años y es una de las más importantes del país. Según el señalamiento del juez Murillo, en algunos sectores del centro los internos solo disponían de 1 metro cuadrado para dormir y muchos de ellos no tenían un colchón o una espuma, por lo que descansaban directamente sobre el pavimento.
Además, recalcó que en ciertos pabellones solo había un baño y un servicio sanitario para cada 25 detenidos, lo cual generaba "condiciones incómodas y degradantes".
