Desde 2015, Sugef advirtió al gobierno sobre problemas en el BCR
El informe mencionado por el presidente Luis Guillermo Solís como justificación para solicitar la renuncia de la Junta Directiva del Banco de Costa Rica no es la primera comunicación oficial donde se le advierte al mandatario de problemas en el BCR. Pese a eso, y a conocer de las debilidades, Solís insistió a lo largo de meses en desacreditar las informaciones y las denuncias; tal y como hizo el 4 de julio anterior cuando dijo que no se "metería en la polémica" del BCR porque podría "enredar más el asunto".
El oficio recibido por el Presidente el pasado 25 de setiembre a las 3:27 p.m, suscrito por la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), cita advertencias hechas a Casa Presidencial desde el 2015.
Si bien el oficio menciona los conflictos a lo interno de la Junta Directiva, también señala a la Alta Gerencia del Banco de Costa Rica de la que dice "ha evidenciado brechas respecto a las buenas prácticas (…) las cuales han sido expuestas por esta Superintendencia en diferentes ocasiones".
Pese a lo anterior, Solís nunca mencionó medidas en torno a la "alta gerencia", es decir, a Mario Barrenechea gerente suspendido, y a Leonardo Acuña, gerente temporal así como tampoco incluyó al Comité de Crédito conformado por Marvin Corrales, Andrés Víquez y Rodrigo Ramírez. Ellos, como administración y Alta Gerencia del BCR, son los responsables de otorgar y supervisar los préstamos.
Desde el 2015, la Sugef comunicó a Casa Presidencial que el Banco aún no había "implementado los mecanismos que permitían controlar y medir de manera efectiva y específica las exposiciones al riesgo de crédito de las líneas de negocios", entre ellas, Banca Corporativa. Casa Presidencial, según se desprende del nuevo documento de Sugef, no tomó medidas correctivas.
También desde 2015, Sugef advirtió que el diseño del nuevo modelo de negocios, "evidenciaba posibles exposiciones a riesgos operativos y estratégicos (…) no habían establecido los ajustes de líneas de mando y de responsabilidades ni se habían valorado y ajustado los controles internos (…)". Sugef insistió ese mismo año, en que el nuevo modelo de negocios no se acompañó de un análisis de datos financieros o proyecciones financieras que permitieran visualizar el impacto que tendría ese nuevo modelo de negocios, propuesto por Mario Barrenechea, quien ingresó ese año al BCR.
A nivel general, la Sugef advirtió que en una reciente evaluación de crédito se observan una serie de debilidades que ponen de manifiesto la falta de una buena dirección "que constribuya como factor determinante para el control de los niveles de riesgo (…) Se determinó un desempeño limitado de las áreas o funciones organizacionales que deben contribuir con la gestión de riesgo (…) como líneas de defensa, representadas principalmente por las gerencias operativas, la dirección de riesgo y la auditoría interna".
Además el estudio más reciente de Sugef, dado a conocer desde mediados de este mes, señalaba que había debilidades "tanto en la etapa de formalización como en el seguimiento, que incrementa la exposición al riesgo del crédito, definido este como la posibilidad de pérdidas económicas debido al incumplimiento de las condiciones pactadas por el deudor". Esto, precisamente, ha ocurrido con el crédito del cemento chino, cuyo plan de inversión fue variado por el cliente y parte de la garantía se fue a Panamá.