Durante pandemia

Desempleo y pobreza: narcos se frotan las manos para reclutar personas en crisis

Johel Solano [email protected] Agosto 8, 2020  12:03 am

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  • Especialistas en seguridad advierten que grupos serán más fuertes y grandes
  • Desgaste policial por atenciones del COVID-19 podrían influir al cierre del año

(CRHoy.com) Los grupos narcos se frotan las manos al ver la crisis económica provocada por la pandemia del COVID-19: reclutarán más miembros y los grupos serán más fuertes.

Y es que los factores sociales de desempleo y pobreza crean un panorama muy complicado en el campo de la seguridad del país. Diferentes especialistas consultados señalan que el crimen aumentará, los grupos de drogas ganarán terreno y no se podrán frenar los homicidios.

Álvaro Gónzalez, jefe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en Limón, explicó que hay una serie de elementos que -juntos- provocarían una repercusión negativa.

Y pareciera que el país va en esa ruta ante la tasa de desempleo más alta de la historia (24%), una brecha social cada vez más amplia, un sistema educativo inestable que ha enfrentado prolongadas suspensiones por huelgas y por la pandemia, así como la falta de valores y principios.

“Evidentemente repercuten en el impacto a la criminalidad de este país. La tendencia es al aumento, basados en estadísticas y en la falta de una clara política criminal, falta de una voluntad política para erradicar el crimen… esto generaría un lamentable aumento en la criminalidad de nuestro país”, dijo Gonzalez.

El jefe de la policía judicial detalló que, además, los cuerpos policiales deben reinventarse ante la escasez de recursos para enfrentar a grupos organizados internacionales que logran penetrar en la sociedad.

“El asunto radica en los valores de cada persona y en la búsqueda del dinero fácil por parte de algunos grupos, donde además se copian conductas y costumbres de antisociales, de capos de otros lugares como el de Medellín de los años 80 y 90, y que acá se dan en otra versión más tropicalizada”, manifestó.

Para el analista Gerardo Castaing, aunque los delitos contra la propiedad como asaltos y robos han bajado -porque mucha gente se encuentra en las casas- la situación es muy diferente con el narcotráfico, que burla las medidas y sigue matando.

Gerardo Castaing en el programa Enfoques.

Al 6 de agosto, el OIJ reporta 325 homicidios durante todo el 2020. La cifra supera a los homicidios registrado en 2019 por 14 casos.

“Sería grave que el narco pueda entrar en una etapa de dominio… y por la problemática económica, el país se pueda ver muy afectado… habrá falta de ingresos, frustración, desempleo y va a hacer que personas se sientan obligadas a obtener dineros por otros medios, incluso, ilícitos por lo que creo que va aumentar la criminalidad en cuanto a delitos contra la propiedad y al narcotráfico”, comentó.

Un criterio similar manejan Docentes del Centro de Formación de Criminología y Seguridad, quienes dejaron claro que no existe una relación directa que pruebe que a más desempleo habrá un aumento de la criminalidad.

Eso sí, afirman que es muy probable que un grupo de personas que no cuente con redes de apoyo fuertes, así como una base de valores, será presa fácil del narcotráfico.

El riesgo es que los narcos se hacen más grandes, fuertes, y reclutan a más personas. Si las bandas suman 25 personas será un gran problema, y principalmente serían jóvenes que terminan más involucrados con sicariatos”, detallaron.

Los instructores llamaron la atención sobre aspectos como el desgaste policial en la atención de la pandemia, el contagio de COVID en el personal policial y que por lo general, el segundo semestre del año acostumbra ser mucho más violento que la primera etapa del año.

En año 2018, un estudio del Estado de la Nación junto con el Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD) determinó que el desempleo es un factor que impulsa a los costarricenses a unirse a grupos que se dedican a la venta de drogas.

El informe, llamado “Patrones territoriales y factores sociodemográficos asociados a los homicidios y el narcotráfico en Costa Rica”, detallaba cómo las zonas con menor escolaridad de igual manera coinciden con los distritos más violentos y con mayor consumo de drogas.

“El desempleo nos muestra personas que de una u otra manera no tienen acceso formal al mercado, no tienen ingresos, pero que tienen que cubrir necesidades básicas y encuentran en el tráfico de drogas una opción para vivir“, comentó anteriormente Leonardo Sánchez, investigador a cargo del informe.

Tanto el Ministro de Seguridad, Michael Soto, como el Director del Organismo de Investigación Judicial, Walter Espinoza, han explicado que la criminalidad es multifactorial y que es necesario atacar las problemáticas sociales.

En promedio, los Tribunales de Justicia condenan a mil personas cada año por delitos relacionados a la venta tráfico de drogas.



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