“Destrozados”: Familia denuncia muerte de bebé por presunta mala praxis en Cartago
Señalan que a madre le provocaron el parto y doctor de turno no la atendió

Con el corazón en la mano y destrozados, así describe una familia como se sienten tras la muerte de su bebé, quien habría nacido muerta por una supuesta mala praxis en el Hospital Max Peralta en Cartago.
Según contó el padre de la niña, Allan Calderón, los hechos se remontan al miércoles de la semana pasada, cuando su esposa tenía 39 semanas de gestación, momento donde inicia el lamentable hecho.
De acuerdo con el papá, ellos acudieron a una cita de control con la gineco-obstetra que llevaba el embarazo de su pareja, y en las valoraciones se dan cuenta de que la bebé tenía poco líquido amniótico y le preocupaba la frecuencia cardíaca.
Se da cuenta que la bebé tenía poco líquido amniótico, y que también le preocupaba la frecuencia cardíaca de la bebé, ya que tenía poco espacio también (no es para menos ya que la bebé peso 3.910kg y midió 51cm ), valorando la situación, la gineco-obstetra optó por tomar las medidas pertinentes, decidiendo internarla de forma inmediata para realizar una prueba que consistía en ver la reacción cardíaca de la bebé al momento de las contracciones, indicando que dado la situación lo más probable sería realizarle cesárea, inclusive le hizo firmar (a su esposa) los documentos respectivos para la realización de la cesárea, adelantando la documentación que de requerirse para dicho proceso estuviera listo todo, aseguró el papá de la bebé.
Según cuenta, en el momento de dicha valoración la mamá aún no presentaba contracciones, por lo que a las 9:00 a.m., la inducen para provocarlas y realizar el monitoreo al corazón de la bebé.
Asegura que, al finalizar dicha prueba, la bebé presentó taquicardias. Tras lo ocurrido, expone que en ese momento a su esposa la colocan como "inducción por cupo", situación que fue cuestionada por la secretaria del hospital, puesto a que la sala en apariencia se encontraba vacía.
Le comunican a la secretaria que la iban a colocar como inducción por cupo, al tiempo que la secretaria cuestionaba por qué por cupo si estaba vacía la sala, haciendo caso omiso a la opinión de la secretaria la devolvieron al salón (a su esposa), estando en salón de espera llegó una doctora la cual revisó el expediente y la información, expresando que no le gustaba lo que veía, la misma solicitó poder devolverla a sala de labor e inducirle nuevamente.
Ya ahí habían pasado 4 horas aproximadamente sin acción positiva alguna, a partir de ese momento empezó la crueldad, provocación de las contracciones a una mayor intensidad, con un avance mínimo en la dilatación, contracciones muy fuertes y un sufrimiento constante tanto de la madre como la bebé, explicó el papá.
Según afirma, en ese momento los enfermeros seguían el "protocolo" y de manera reiterada le hacía el tacto a la madre; no obstante, asegura que el monitor indicaba una irregularidad en el corazón de la bebé, razón por la cual le habían hecho la prueba a la mamá desde un inicio.
En un momento el enfermero obstetra mandó a llamar al doctor de turno explicándole la situación por parte de la bebé, falta de líquido amniótico, bolsa rota desde las 11:30 a.m., y flacidez del cuello del útero. Adicional al cansancio, fatiga, debilidad y deshidratación de la mamá al llegar el mismo revisando superficialmente, con poco interés del caso, simplemente dijo "no requiere" "no califica" (refiriéndose a que no le iba a realizar la cesárea) insistiéndole a la mamá que respirara bien y que no pujara, ya que no estaba lista.
Ella tenía 5 cm de dilatación, el enfermero obstetra seguía monitoreando (como protocolo y rutina) insistiéndole a la mamá que respirara bien y no pujara, porque la dilatación no pasaba de 5 cm, la situación se mantuvo hasta las 7:30 p.m., aproximadamente, agregó.
Sin atención
Tras varias horas de cansancio y sin resultados positivos por la bebé, en apariencia los enfermeros que atendían el caso buscaron al doctor de turno para que tomara el caso, puesto a que la bebé y las complicaciones de la madre se tornaba aún más difíciles conforme pasaban las horas y minutos.
Según expone, el doctor llegó y para ellos, como familia, el médico presentaba poco interés.
"El doctor llega y el obstetra le indica que revise el papel, el doctor revisa, hace a irse sin decir nada, al mismo tiempo que el obstetra le indica que tacte él, para que corrobore y vea la dimensión de lo que él le estaba insistiendo (inflamación y flacidez del cuello del útero), el doctor, con pocas ganas se coloca el guante y procede a realizar el tacto por única vez en 7 horas de insistencia, en ese momento la mamá con lágrimas en los ojos le suplica qué le ayude, el doctor le dice que de qué manera pretende ella que le ayude, ella de una forma desgarradora le dice que por favor le haga cesárea, el doctor le dice 'usted piensa que esto es tan fácil? ¿Que solo porque usted me lo pida, se va a hacer?, esto no funciona así, usted ya parió, ya sabe parir, la tiene que parir.
En ese momento a la mamá se le viene una contracción muy fuerte, puja involuntariamente y el doctor le dice que para qué pujaba, que ella no estaba poniendo de su parte y que así no funcionaba esto, al mismo tiempo que saca su mano de manera brusca, haciendo berrinche, se quitó el guante, se lavó la mano y sin decir nada se fue", expuso.

Entierro de la bebé que habría fallecido por una presunta mala praxis en Hospital de Cartago.
Nacimiento de la bebé sin signos de vida
Las horas transcurrieron y hasta las 10:30 p.m, otro equipo de enfermeros en apariencia llevaron a la madre a labor de parto y pidieron al doctor de turno para que ayudara en el procedimiento.
Notábamos que estaba costando mucho qué naciera la bebé, la mamá exhausta diciendo constantemente que no podía más, solo Dios le dio la fuerza, al lado de ella yo tratando de darle fuerza y animándola.
Finalmente, al ser las 10:45 p.m nace nuestra princesa hermosa, la obstetra la recibe y realiza el procedimiento de nacimiento, el cual veo que no hay llanto y la bebé no reacciona, se la llevan para otra mesa cerca y empiezan a realizar maniobras, empiezan a llamar a los pediatras y especialistas, al momento había 10 personas alrededor de la bebé realizando maniobras, yo seguía acompañando a la mamá en la camilla, ya que la dejaron sin terminar, tirada, como si fuera una basura, ella constantemente me decía que no escuchaba la bebé llorar, que la levantara y que qué pasaba, contó.
Posteriormente, señala que lo único que le dijeron los médicos en ese momento es que la bebé había nacido "depresiva", no obstante, nadie más le dio explicaciones del porqué su bebé estaba sin signos de vida.
Incluso, asegura, que ahora su hermanita menor —una niña de 7 años con síndrome de Down— esperaba con ansias a la bebé y ahora "vivirá una vida esperando a su hermanita", luego de la aparente mala praxis que les arrebató a su bebé.
"Con esta experiencia vivida queremos llegar a las autoridades correspondientes, para que se tome medidas y hagan justicia para nuestra familia, las familias que también vivieron esta amarga experiencia y lo han callado, pero sobre todo queremos ser voz e intentar que esto no les pase a otras personas a través de una intervención oportuna de las autoridades porque esto no se lo deseamos a nadie.
Porque en nuestro caso la hermanita de 7 años y con Síndrome de Down se quedó esperando a su hermanita para jugar en casa, con la ilusión de abrazarla y decirle cuanto la ama, como lo hizo desde el día 1 en la pancita y vivirá una vida esperando a su hermanita", concluyó el padre.
Por este caso se consultó a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), donde la directora del Max Peralta, Krissia Díaz, aseguró que se instruyó una investigación por el caso.
"La familia interpuso la denuncia y el caso está en este momento en manos de la fiscalía, por lo que el hospital Maximiliano Peralta Jiménez se encuentra a las órdenes de las autoridades para lo que sea requerido.
A lo interno del establecimiento de salud, se instruyó la investigación respectiva, la cual se encuentra en desarrollo", aseguró Díaz.

