Diputado: “Sed de poder de Celso Gamboa se volvió incontrolable”
El diputado Marco Vinicio Redondo respondió a los ataques vertidos por Celso Gamboa, exmagistrado de la Sala III, quien aseguró que Redondo tenía una "moral selectiva" porque lo había apoyado en su nombramiento en la Corte, pero ahora había votado afirmativamente para que le revocaran ese nombramiento.
Gamboa reclama que los diputados le dieran su apoyo cuando lo nombraran pero que, tras conocerse todo lo relacionado con el cementazo, decidieran aprobar su destitución. El martes, cuando los legisladores se aprestaban a votar, Redondo informó al plenario legislativo que Gamboa le había pedido que se reportara enfermo y no asistiera a la votación, para así tener un quórum bajo y poder evitar su despido.
Este viernes, Redondo aseguró en una carta enviada a los medios que su decisión de apoyar el nombramiento de Gamboa como magistrado fue equivocada y que a esa conclusión llegó "con el pasar del tiempo y con tristeza (…) Todas la cualidades antes apuntadas, ligadas con una carrera de ascenso acelerado, se convirtieron en un binomio que desató, muy posiblemente, una sed de poder que se volvió incontrolable".
Redondo afirma que Gamboa se valió de las buenas relaciones que tenía con varias figuras de la política y de su conocimiento del sistema para trasnformarlas en "una maquinaria de influencias para lograr más y más poder, hasta llegar a todo lo que hoy conocemos. Con sus reacciones queda claro que fue muy hábil en crear empatía con quienes en el futuro pudiesen ser piezas clave en sus desenfrenadas aspiraciones, garantizándose mantener comunicación afable que le permitiera comprometer y no me extraña que hasta extorsionar cuando fuese necesario".
El diputado hace énfasis en que, si bien cometieron un error al nombrar a Gamboa como magistrado, los legisladores no se quedaron impasibles, no se dejaron presionar y reaccionaron. "El martes anterior quedó demostrado que no estuvimos dispuestos a seguir siendo parte de la construcción de la telaraña que Celso estaba tejiendo desde el Poder Judicial. Tomamos la decisión histórica de votar para que se le destituyera y dejara de seguir utilizando su posición para aumentar las redes de influencia que ponen en riesgo nuestro sistema democrático".
Afirma que Gamboa ha reaccionado de manera iracunda, y que creyó que los legisladores agacharían la cabeza por temor a lo que pudiera expresar la opinión pública. Va más allá y señala que Gamboa trató de descontextualizar las cosas, controlar la voluntad de algunos y usar la información de las personas para tratar de manipular a la opinión pública.
Cierra su nota diciendo "Don Celso, no importa cuánto quiera ensuciar mi imagen, que si alcanzara su objetivo, no afectará mi visión sobre mi obligación personal y ciudadana. Con solo haber logrado que no pueda continuar destruyendo a nuestro sistema democrático y a la institucionalidad, me sentiré satisfecho y convencido que con eso, he dado mi aporte a la patria".