Documentos de Samcam revelan red de pistas clandestinas en Nicaragua para financiar al régimen
El secretario de Estado de los EE. UU. dijo el pasado 1 de abril que Nicaragua incumple todos los convenios internacionales del combate al narcotráfico y el lavado de activos

Un documento hallado en los dispositivos electrónicos del exiliado y exmilitar Roberto Samcam, asesinado en Moravia, detalla que pistas clandestinas y aeropuertos ubicados en el Pacífico de Nicaragua son utilizados para el ingreso de grandes cantidades de dinero destinadas al financiamiento de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
En los bocetos —al parecer elaborados por el propio Samcam— se trazan una serie de rutas aéreas que se originan en Venezuela y Colombia, además de mencionar la supuesta injerencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) como parte de estas operaciones.
Según el más reciente informe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) sobre el crimen del opositor nicaragüense, se trata de una investigación privada realizada por la víctima, en la que se expone una posible relación entre funcionarios de ese país, mandos del Ejército y el Cártel de Sinaloa, como ya había informado CR Hoy.
La investigación de Samcam detalla la ubicación de pistas clandestinas en zonas como Carazo, Rivas, San Carlos, Managua, Chinandega, León, Masaya y San Juan del Sur, en el Pacífico nicaragüense. Asimismo, se mencionan otros puntos en la frontera con Honduras y el Caribe, específicamente en Bluefields, Nueva Guinea, Puerto Cabezas, El Rama, Puerto Isabel y Cabo Gracias a Dios.
En total, según lo descrito en los documentos, existirían alrededor de 92 pistas de aterrizaje utilizadas para el trasiego de droga, información que fue encontrada en los archivos personales de la víctima.
Las pesquisas de Samcam podrían encontrar sustento en reportes internacionales. En setiembre de 2025, el Departamento de Estado de Estados Unidos incluyó a Nicaragua en una lista de países de alto tránsito de droga procedente de Venezuela y Colombia.
El secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió el pasado 1.º de abril sobre los riesgos que representa el régimen Ortega-Murillo en este contexto, al señalar que la institucionalidad democrática en ese país ha sido debilitada.
En declaraciones al diario La Prensa, Rubio indicó que Nicaragua ha ignorado convenios internacionales en materia de combate al narcotráfico, lo que se traduce en una disminución de decomisos y en la falta de transparencia en las cifras oficiales. Agregó que la vinculación del sandinismo con el narco es de larga data, incluso, desde los ochenta cuando se documentó la llegada de aeronaves cargadas de cocaína del Cártel de Medellín liderado por Pablo Escobar.
Fotografías expuestas en 1984, captaron a Escobar en Nicaragua luego de refugiarse en Panamá. En estas dos naciones tenía negocios que incluían protección del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), traslado de droga y lavado de activos que fueron expuestos años más adelante por la justicia norteamericana.

Fotografía de Pablo Escobar en Nicaragua. Documento público de la Agencia de Inteligencia de los Estados Unidos.
El homicidio del exmilitar nicaragüense ocurrió el 19 de junio de 2025, cuando fue atacado a balazos en su vivienda en Moravia, San José, en un hecho que las autoridades investigan como un posible crimen con motivación política.
Tras el asesinato, agentes del OIJ iniciaron labores de inteligencia que permitieron identificar a varios sospechosos. Como resultado, en setiembre de 2025 se realizaron allanamientos en distintos puntos del país, donde fueron detenidas cuatro personas.
Posteriormente, el 10 de febrero de 2026, las autoridades capturaron a un quinto sospechoso, identificado como el presunto autor material del homicidio, con lo que se completó la detención del grupo operativo.
Durante las diligencias, las autoridades decomisaron evidencia relevante para la investigación, mientras que los imputados permanecen en prisión preventiva.
El OIJ mantiene abierta la investigación para esclarecer el móvil del crimen y determinar si detrás del asesinato existe una estructura criminal organizada con posibles vínculos internacionales, incluyendo eventuales nexos con el Ejército de Nicaragua o el régimen Ortega-Murillo.