MOPT y DGAC mantienen recelo con el plan

El turbulento viaje del aeropuerto de Orotina hace una escala indefinida

Pablo Rojas [email protected] Agosto 18, 2019  12:03 am

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  • Administración Solís Rivera lo anunció con "bombos y platillos", pese a múltiples pendientes
  • Actual ministro insiste en que se requieren más insumos para determinar viabilidad

(CRHoy.com ). En 2016, con bombos y platillos, la administración de Luis Guillermo Solís (2014-2018) comenzó a poner sobre el tapete la anhelada construcción del nuevo aeropuerto internacional en Orotina (Alajuela), el cual llegaría a sustituir al Juan Santamaría como la principal terminal aérea del país.

El hoy expresidente presentó en mayo de 2017, por todo lo alto, los alcances del estudio de emplazamiento que fueron elaborados por la firma británica Mott McDonald. Ese análisis, de 2.800 páginas, tuvo un costo de $1.5 millones financiados por la Corporación Centroamericana de Navegación Aérea (Cocesna).

La consultora que analizó el proyecto, entre 2016 y 2017, estimó que se requerirían unos $2.200 millones.

Incluso, en mayo de 2017, el entonces presidente Solís indicó que el plan era que las obras iniciaran en 2018 para que la primera etapa estuviera concluida en 2027. Así las cosas, lo previsto no ocurrió.

Es más, el “vuelo” del afamado proyecto siempre mantuvo turbulencias y ahora parece que su aterrizaje “en tierra” se mantendrá por tiempo indefinido.

Rodolfo Méndez Mata, jerarca del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), considera que se necesitan más insumos (no solo el estudio de emplazamiento) para determinar si la obra es realizable.

El funcionario explicó que es necesario contar con los insumos suficientes antes de lanzar falsas expectativas. Eso sí, fue claro en que –en algún momento- el aeropuerto internacional Juan Santamaría ya no dará abasto para atender la demanda del tráfico aéreo que circulará por la terminal.

“Este aeropuerto (Juan Santamaría) se va a llegar a agotar. Eso no ha sucedido todavía, pero es importante que se avance en estudios para la construcción de lo que puede llegar a ser un reemplazo una vez que se llegue a ese acontecimiento. Los estudios que se han hecho, hasta la fecha, son parciales. No son estudios que uno pudiera utilizar para acelerar un proceso que, de todas formas, nos permite alguna holgura para realizar estudios técnicos de primera calidad. Como lo requiere una inversión que, solamente en las facilidades diseñadas, tiene un costo de $2.500 millones”, expresó Méndez.

Según el cronograma de actividades definido en 2017 por las autoridades, para 2018 debía arrancar el trabajo con las expropiaciones de 370 fincas ubicadas en los sectores de Mastate, Coyolar y la Ceiba en Orotina que pertenecen a 442 dueños. Los terrenos fueron declarados de interés público por el Poder Ejecutivo, pero hasta la fecha ninguna expropiación se ha concretado.

En tanto, la construcción de la primera etapa de la terminal debía iniciar en 2024 para concluir en 2027.

Méndez dijo que hay que tener claro que la inversión que el Estado haga en el proyecto será asumida por los usuarios. “La pagan a través de las tarifas. Solamente van a tener viabilidad en el tanto esas tarifas sean aceptables. Tanto para la industria como para los usuarios. Nosotros tenemos que velar por la competitividad a escala internacional”, dijo.

El jerarca agregó que, pese a este panorama, no pueden descuidar del todo el proyecto de un nuevo aeropuerto.

“Las cosas se tienen que hacer como corresponden. No son ideas que se lanzan al aire generando una expectativa. Hay que tener bien amarrado el asunto (…) Sí consideramos que faltan estudios adicionales. Espero que en 1 año tengamos estos estudios terminados. Va a haber un proceso de contratación con recursos de Cocesna”, indicó el ministro.

En julio de 2018, la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) estimó en 650 millones de colones la inversión necesaria para el estudio de viabilidad ambiental que permitiría determinar la posibilidad de construir la obra en esa zona del país.

¿Cómo sería?

Según el Plan Maestro realizado por la firma británica Mott MacDonald, la primera fase del aeropuerto se construiría en 128 mil metros cuadrados de terminales de pasajeros y contaría con dos pistas de aterrizaje y una vía principal que llevará a los usuarios hasta la terminal.

Esta etapa costaría $1932 millones y debería estar lista en 2027 para comenzar operaciones. Tendría capacidad de recibir 7,8 millones de pasajeros al año. El plan también contempla un caso pesimista, que haría que la conclusión de esta etapa se dé en el año 2032.

En la segunda fase se aumentaría la terminal de pasajeros a 146 mil metros cuadrados y en la tercera a 186 mil y a 224 mil en la última. En ambas fases se ampliaría la segunda pista y se construiría infraestructura de transporte, una ciudad aeroportuaria, que incluye hoteles, así como la terminal y otras áreas de apoyo del proyecto.

Para 2047, cuando se estima que esté completo el nuevo aeropuerto, la inversión en construcción habría sido de $2.974 millones, con base a datos de este año, por lo que el costo, en ese momento, puede ser mucho mayor.



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