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Empresario condenado por estafa confeccionaba planos para recibir depósitos

Atraía a víctimas al anunciarse en internet, periódicos y ferias de vivienda

Por Paulo Villalobos | 12 de Oct. 2022 | 9:04 am

(CRHoy.com) Alejandro Alvarado Orozco, un empresario inmobiliario condenado a seis años de arresto domiciliario, confeccionaba planos para recibir depósitos o llevaba a cabo obras menores a fin de mantener a sus víctimas inmersas en un esquema fraudulento.

El modus operandi del propietario del extinto Grupo Constructivo Alta Limitada se extrae de la resolución 544-2022 emitida el 8 de julio pasado, a la que CRHoy.com tuvo acceso.

Esa sentencia, redactada por el juez Róger Solís Corea del Tribunal Penal del I Circuito Judicial de San José, marca el final de un proceso en el que el imputado admitió ocho cargos de estafa que le atribuía la Fiscalía Adjunta de Fraudes y Cibercrimen desde hace una década.

De los ocho casos seguidos contra el encartado se tiene que este se aprovechaba de publicidad, ya fuera en periódicos, internet o ferias de construcción y vivienda.

Una vez que los ofendidos se acercaban, les ofrecía bajos precios o plazos cortos para el levantamiento de las estructuras, con lo que los convencía para que firmaran un contrato y le dieran un adelanto. De ahí en adelante, todo dependía de la urgencia del endilgado para conseguir dinero, resaltó el decisor.

De la prueba recabada y expuesta someramente en este apartado, nos deja entrever claramente que el plan del autor de las estafas conocidas, siempre fue desapoderar a las personas de su dinero y utilizó varias estrategias siempre tendientes a apoderarse de su dinero, basado en las necesidades entregaba materiales, realizaba pocas obras, pero el común denominador es que ninguna persona logró su cometido como fue el adquirir una vivienda, eso a pesar de haber cumplido con los pagos solicitados en diversas ocasiones y con muchas estrategias para lograr el apoderamiento.

Para acreditar todas las operaciones, se cuenta con prueba documental que acredita el todo lo aquí expuesto, los engaños tendientes al apoderamiento de mucho dinero como del que fueron desapoderados los ofendidos. Las denuncias, los respaldos documentales, así como la aceptación de cargos por parte del imputado, nos proveen el grado de certeza requerido para le emisión de una sentencia condenatoria por cada uno de los casos. Teniendo por acreditado probatoriamente que el delito existe y que le es atribuible al encartado Alvarado Orozco, lo procedente es declararlo autor responsable de ocho delitos de estafa mayor.

Resolución 544-2022 del 8 de julio de 2022

Consultada por este medio, la defensora del encausado, Alejandra Araya Chaverri, destacó que en el caso "se lograron los alcances que busca el Derecho Penal en nuestra sociedad y es que todas las partes, sin necesidad de ir a un litigio, revictimizante, agotador para todos, el imputado y los ofendidos, lograran una sentencia justa".

La resolución quedó en firme en los extremos penales y fue apelada por la Oficina de Defensa Civil de la Víctima, a fin de que se aclaren reproches incluidos en la demanda presentada por los afectados.

Esquema fraudulento

El caso en el que Alejandro Alvarado Orozco provocó mayor perjuicio corresponde a un contrato que refleja a la perfección su forma de actuar. Al ser una sentencia anonimizada, esta le asigna el valor de "Nombre 39" a la víctima.

Dicha persona contactó al Grupo Constructivo Alta Limitada luego de verlo anunciado en internet y en una publicación de internet. Con la empresa negoció la construcción de dos viviendas por unos ¢50 millones. Dentro del esquema engañoso, el ofendido accedió a hacer un desembolso para la elaboración de planos por ¢2,2 millones el 17 de noviembre de 2010.

A ese pago le sucedieron otros realizados el cinco y siete meses después. Los mismos ascendieron a ¢14,5 millones y ¢10,6 millones, respectivamente.

En este caso, el imputado llevó a cabo obras pequeñas de pésima calidad para mantener bajo error al agraviado y para ocultar la falta de avances; trabajos que se realizaron con el fin de que los bancos giraran al interesado los recursos correspondientes al préstamo para las viviendas.

"De todo el dinero entregado, solamente se recibió una pequeña cantidad de materiales de mala calidad. Lo poco que se construyó se reventó, no instalaron tubería, la estructura principal no estaba soldada, instalaron la mitad del techo y las paredes estaban torcidas. Obras ínfimas que sirvieron únicamente para poder justificar el último desembolso superior a los ¢10 millones

"Elementos todos que nos permiten concluir que efectivamente, la realización de pequeñas obras sin rigor científico o ni siquiera a nivel de albañilería, se daba con el único fin de mantener en el engaño de que se iba a construir las edificaciones que se habían mencionado y a las que quisieron darle el carácter contractual, pues las incluyeron en un machote estándar, como todos los conocidos en la presente causa", resaltó el juzgador Roger Solís Corea.

Luego de múltiples reclamos con los que la víctima pretendía el cumplimiento o la devolución del dinero, esta valoró la interposición de una demanda civil, ya que, afirmó, había descartado una denuncia penal por estafa en el tanto que un maestro de obras -que no identificó- había amenazado con matar a su hijo de acudir a esa vía.

En total, Alvarado Orozco provocó un perjuicio económico a los 9 ofendidos de ¢82,6 millones.

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