Empresario “fantasma” del fútbol puntarenense era desconocido para dirigentes y poseía bienes por ₡300 millones

Andrey Castro Bonilla, identificado como una de las tres víctimas del triple homicidio descubierto la madrugada del sábado en San Mateo de Alajuela, era un empresario ligado al fútbol local que sus allegados describían como un "empresario fantasma" por su bajo perfil. Figuraba como propietario y presidente de la Asociación Deportiva Municipal Puntarenas y mantenía diversos negocios en esa provincia.
Castro estaba vinculado a varios negocios, entre ellos el restaurante Bamboo —que incluye cabinas—, la bodega Max Outlet y un gimnasio denominado Privilege Fitness Club.
Estas empresas aparecen, según sus perfiles en redes sociales, como patrocinadoras del equipo puntarenense. Una fuente cercana al club indicó a este medio que el empresario era una figura tan discreta que era descrito como un "fantasma", pues evitaba ser fotografiado o dar entrevistas.
La misma fuente relató que Castro financiaba hasta tres autobuses cuando el equipo jugaba fuera de Puntarenas: uno para los jugadores, otro para la comparsa y otro para la afición.
En algún momento, Castro intentó incorporar a un reconocido técnico de apellido Esquivel, oriundo de Limón, con el objetivo de impulsar la formación de futbolistas y su posterior negociación.
Sobre el rol de Castro dentro del equipo, Juan Carlos Román, presidente de la Liga Nacional de Fútbol Aficionado (Linafa), aseguró que tenían escaso conocimiento sobre él.
"El conocimiento que tenemos de ese señor es básicamente nada, porque no figura dentro de su junta directiva. Existe a nivel de personería jurídica, pero ante nosotros el que aparece como presidente es el mismo entrenador. Nunca vino a las oficinas de Linafa y no lo conocemos", explicó Román.
Castro era oriundo de Cahuita, en Limón, y se trasladó a Puntarenas en 2010. Sus principales negocios fueron constituidos entre 2022 y 2025, según registros de sociedades anónimas integradas en su mayoría por familiares.
El subdirector a. i. del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Vladimir Muñoz, confirmó que, pese al poco tiempo de investigación, la dinámica del crimen y el perfil de las víctimas apuntan a posibles nexos con el narcotráfico.
Según las autoridades, el triple homicidio podría estar relacionado con una venganza derivada de un "tumbonazo", la pérdida de droga o una deuda significativa, línea que se mantiene como la principal de investigación.
Castro Bonilla, junto a otro sujeto de apellido Jackson y una tercera persona aún sin identificar, fueron hallados en un guindo en San Mateo de Alajuela, atados de pies y manos, con los ojos cubiertos con cinta y bolsas en la cabeza.
Agentes del OIJ desarrollan una investigación integral que incluye no solo el crimen, sino también el análisis del estilo de vida de las víctimas.
En ese contexto, se determinó que Castro Bonilla poseía bienes de alto valor: un vehículo de alta gama modelo 2025 valorado en aproximadamente ₡30 millones y una embarcación de pesca.
Además, figura como propietario de propiedades valoradas en cerca de ₡280 millones, ubicadas en Puntarenas, Cartago y Cahuita.
El fallecido también aparece como integrante de varias juntas directivas: la Asociación Deportiva Municipal Puntarenas, Parqueo y Lavado Westfalen, Asociación de Pescadores de Nuestros Mares, Inversiones Atún Albacora e Inversiones Castro Blear, todas con activos de alto valor que incluyen vehículos y bienes inmuebles.


