En carta de renuncia, agente del OIJ señala “años de fatiga emocional, física y psicológica”
Además alegó una búsqueda en su crecimiento, personal, familiar y laboral

CRH
Fatiga emocional, física y psicológica, falta de crecimiento profesional y oportunidades laborales, son algunos de los motivos que han impulsado la fuga de grandes talentos del Poder Judicial.
Así lo señala al menos la carta de renuncia de uno de los investigadores destacados en la Sección de Asaltos y la Delegación Regional de Heredia, tras casi 12 años de laborar en el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Esta decisión, aunque difícil, recae en la falta de oportunidades laborales y crecimiento profesional, aunado a los años de fatiga emocional, física y psicológica causado por las cargas de trabajo mal balanceadas por las jefaturas tiranas y amenazantes, los cuales en su ideal de la mal llamada "mística" pretenden desvirtuar la falta de personal que aqueja al sistema judicial y la alta demanda de más y complejas investigaciones, así como diligencias conexas de las labores policiales las cuales hacen imposible cumplir con las métricas establecidas en tiempo, cantidad y calidad", detalló el exfuncionario de apellido Jiménez, quien salió de la institución el viernes 26 de enero anterior.
Según sus propias palabras, las presiones del quehacer diario se convirtieron en "extenuantes horas de trabajo", donde tuvo que trabajar días libres y feriados con la finalidad de cumplir con las diligencias correspondientes.
"Fue todo un honor formar parte del Organismo de Investigación Judicial, institución que abandono con gran pesar pensando en el constante crecimiento personal, familiar y laboral; agradezco y valoro el aprendizaje obtenido en el tiempo, el don de servicio y entrega, así como la bendición de ayudar a otros.
Como ciudadano costarricense y amante de la justicia, espero que mis observaciones sean tomadas en cuenta por el beneficio común de nuestro país, el cual requiere de un Poder Judicial robusto y fuerte en todos sus flancos, situación que radica en la capacidad de sus funcionarios de realizar plenamente sus labores y actualmente se ven rebozados por malas administraciones y decisiones pensadas sin ahínco", agregó el documento.
El caso de Jiménez se suma al de otros funcionarios del Poder Judicial que están renunciando a sus puestos de trabajo para optar por mejores condiciones laborales y personales.
Hace algunos días trascendió la renuncia de José Manuel Fernández, el odontólogo forense que laboró en la entidad durante 17 años.