En promedio, cada día del 2016 se atendieron 5 casos de abusos contra menores
Estas son pistas que alertan si su hijo está sufriendo abuso
En promedio, cada día del 2016 se realizaron 5 atenciones de abusos sexuales en perjuicio de menores, en el país. ¡Más de 2 mil llamadas de alerta!
De 109 que fueron recibidas directamente a la línea 1147 del Patronato Nacional de la Infancia (Pani), 13 terminaron siendo denuncias en los juzgados de Delitos Sexuales.
¿Puede usted reconocer que su hijo es víctima de este abuso?
"Lamentablemente el abuso sexual, una persona común y corriente, no puede detectarlo a priori y nosotros no podemos ir por la vida con una paranoia de que cualquier padrino, cualquier tío o cualquier amigo puede ser una abusador o una abusadora, porque también hay mujeres. Si por desgracia, nosotros estamos en una familia extensa o en un grupo de amigos donde hay un abusador sexual, es casi imposible que una persona sin preparación lo pueda detectar, es una desgracia", explicó Laura Chinchilla, psicóloga del Patronato.
Pero hay señales que deberían ponerlo a reflexionar y mal pensar, como padre de familia.
- Miedo. Un niño que ha sufrido algún tipo de abuso quizás exhiba miedo a alguna locación, género o apariencia física en particular. Por ejemplo, las mujeres de cabello largo, los hombres con barba.
- Es probable que lloren cuando los dejen en la guardería o se vean incómodos y evasivos con los adultos y los cuidadores.
"Cualquier cambio de conducta drástico en un niño o en un adolescente, hay que revisarlo. Por ejemplo, un niñito que ya no se orinaba en la cama y que vuelve a hacerlo, hay que revisarlo. Un adolescente que antes era alegre, que cantaba, escuchaba el radio, compartía y ahora ya no, sino que de pronto se encierra en su cuarto, eso es que algo está pasando. Hay que estar alerta y ver si hay un consumo de drogas, un abuso sexual o un problema familiar que está teniendo al muchacho infeliz", comentó Chinchilla.
Hacer el cambio es posible
El llamado para los padres es a fomentar y fortalecer la comunicación y diálogo con los hijos, desde pequeños.
- Enseñarles que las caricias desagradables se las cuenten a alguien.
- Desarrollar relaciones de mucha confianza, afecto para que sus hijos cuenten las cosas, "si el hijo le tiene miedo a sus padres, le dará miedo decir lo que está pasando", dijo.

