¿Es necesaria la educación religiosa en los centros educativos?
MEP dice que no imponen el catolicismo y proponen el diálogo

Padres pueden solicitar que sus hijos sean eximidos de la lección. Foto ilustrativa.
A pesar de las críticas y señalamientos de algunos sectores de la población, la educación religiosa sigue afianzándose en el sistema educativo costarricense.
En 1940, ante la necesidad de la época de contar una asignatura curricular que apunte hacia la formación integral en los valores del espíritu, se elaboró el estatuto jurídico, académico y pedagógico que culminó con la integración de la materia en la oferta académica del Ministerio de Educación Pública (MEP).
El actual programa que se emplea en las aulas se compone por dos partes, la primera de ellas está vigente desde 1996 y la segunda entro en vigencia en 205 como parte de una adecuación realizada al plan de estudios.
Además el programa está basado en tres áreas principales:
• Cristiano en interacción a nivel personal, con su entorno familiar, social, cultural y religioso.
• Cristiano en interacción con la creación y sus posibilidades para la aplicación de la ciencia y tecnología
• Cristiano en interacción con la comunidad eclesial como seguidor de Cristo y avance hacia una mejor calidad de vida basado en el amor cristiano.
De acuerdo con José Salazar, jefe del Departamento de Educación Religiosa del MEP, muchas de las negativas hacia las lecciones, se dan por el desconocimiento que existe en la materia, sin embargo aseguró que a pesar de que se trabaja en la promoción de valores cristianos, no se excluyen otras religiones.
"Hay que entender que las críticas son infundadas por los desconocimientos. Existe un marco legal que sustenta desde lo más general hasta lo más específico, el artículo 75 habla de un estado confesional pero también de la libertad religiosa, desde ese aspecto ningún programa va a estar excluyendo a algo", dijo.
Salazar indicó que desde las aulas se busca fomentar el diálogo entre todos los estudiantes sin importan la fe que profesen, ya que los docentes cuentan con la capacidad de atender y trabajar con jóvenes y niños, aunque estos sean, católicos, judíos, evangélicos o de cualquier otra religión o creencia espiritual.
"Creemos en que el esfuerzo debe darse por los vínculos y los puntos en los que podemos encontrarnos y no separarnos. Cuando hablamos del programa tal y como está contemplado el programa vigente hablamos de que la apertura y el diálogo interreligioso siempre ha estado presente", aseguró.
Apertura para todos
De igual forma, manifestó que nunca ha sido intención del MEP el imponer la religión católica en los estudiantes, ya que los padres de familia que así lo deseen pueden solicitar que sus hijos no reciban las lecciones.
"El programa está contemplado para que desde la propia expresión de fe, el chico pueda entender su dinamismo en la cultura no se trata de imponer. En los centros educativos, se respeta que presenten la carta para no participar de la lección. Existe la posibilidad para que sean eximidos de la asignatura, pero no es específicos para católicos o no católicos, sino que es general", manifestó.
Salazar también indicó que no ven la posibilidad de que la materia sea eliminada en un futuro cercano, debido a que considera que para que un sistema educativo sea considerado verdaderamente integral e inclusivo no se puede obviar la dimensión religiosa y espiritual de los estudiantes.
"No creo esa posibilidad, Costa Rica no es el único país donde se da educación religiosa, no vemos la posibilidad cercana porque al amparo de la Constitución Política hay libertad religiosa. Es un derecho de los padres a que sus hijos sean educados en su propia fe", indicó el educador.