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Exdirector de Soresco: “este proyecto debió haber muerto hace años”

Apunta a que hay responsabilidad de gobiernos de Laura Chinchilla y Luis Guillermo Solís

Por Pablo Rojas | 23 de Nov. 2018 | 12:05 am

Luis Roberto Zamora Bolaños, quien fue miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Reconstructora Chino Costarricense S.A (Soresco) entre 2014 y 2015, sostiene que los últimos 2 gobiernos (Chinchilla Miranda y Solís Rivera) son corresponsables por el fiasco con la refinería china que se concibió y puso a andar en el gobierno de Óscar Arias Sánchez.

El exdirectivo, quien estuvo adentro pocos meses y dejó su cargo a inicios de 2015 para asumir la Embajada de Costa Rica en Corea del Sur, apunta a que ambas administraciones tuvieron las herramientas para acabar el vínculo entre la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) y la Compañía Nacional de Petróleo de China Internacional (CNPCI, por sus siglas en inglés).

Recope y CNPCI conformaron, durante la segunda administración de Arias, la empresa conjunta Soresco. Ambas partes pusieron $50 millones –cada una- en capital social para la empresa conjunta destinada a modernizar la refinería ubicada en Moín de Limón.

Pero, desde 2013, la iniciativa titubeó debido a irregularidades en los estudios de factibilidad. Y, desde entonces, no hubo acuerdo para continuar con el proyecto.

Mientras los costarricenses y los chinos no llegaban a consensos para revivir el plan, Soresco consumía recursos a diestra y siniestra. A la fecha, se cree que el monto gastado en la "refinería de papel" ronda los $70 millones.

Precisamente, ese es el monto que –según la Fiscalía General- 9 empleados de Soresco habrían malversado (incluidos los $50 millones aportados por Recope) hasta gastarlos en actividades personales que no condujeron a un beneficio para el Estado.

La investigación tuvo un punto álgido este martes, cuando 5 de los colaboradores de la sociedad fueron detenidos. Actualmente, están en libertad bajo medidas cautelares.

La Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción (FAPTA) insistirá en que cumplan prisión preventiva. Los otros 4 imputados aún no han sido ubicados.

Exdirectivo cuestiona

La junta directiva de Soresco estaba conformada por 6 miembros: 3 designados por Recope y 3 por la contraparte china. Por ley, debían sesionar 2 veces año para aprobar presupuestos y tomar decisiones.

Hay que diferenciar a los directores de los empleados de la sociedad. A estos últimos les competían expresamente las labores operativas las cuales, dicho sea de paso, se mantuvieron entre dudas y misterios en los últimos años. ¡Ni Recope tenía claro qué hacían!

Para Zamora, es un hecho que hubo "manejos indebidos de dinero" y reiteró que en varias ocasiones –mientras ejerció como director- sugirió al expresidente Luis Guillermo Solís (2014-2018) finalizar el proyecto. Principalmente, ante el rechazo de los chinos de realizar un nuevo estudio de factibilidad.

Pese a ello, cree que la administración de Laura Chinchilla (2010-2014) también pudo hacer algo para frenar el despilfarro.

Otro de los puntos que cuestionó el exdirectivo fueron las sesiones de junta en ciudades como París (Francia). Estas se llevaron a cabo durante el gobierno de Arias, entre 2009 y 2013. "Viajaron lo que se les dio la gana. Hubo reuniones en los lugares menos justificables del mundo. Por ejemplo, si el socio está en China y nosotros aquí. ¿Por qué se reunían en París? Todavía, cuando se reunían en Los Ángeles, uno decía: bueno, está bien, es un punto medio… ¿Pero París y los otros destinos?", dijo Zamora.

La constitución de Soresco era tan incomprensible desde el punto de vista legal que, por ejemplo, podía libremente gastar $2 millones anuales y sin ningún control.

¿Por qué? Así lo estipuló el Acuerdo de Empresa Conjunta (AEC), firmado entre ambas partes en 2009 durante la administración Arias Sánchez (2006-2010). Esa potestad, en poder del gerente de la empresa conjunta, superaba las facultades de la junta directiva de la sociedad, en la cual Recope tiene 3 participantes.

"El accionista es el Estado. Como accionista, ante la situación que había, este proyecto debió haber muerto hace años (…) Todo el mundo está haciéndose el ciego, pero ya habían visto. Todo mundo sabía el escenario", manifestó el exdirector.

La novela por el descalabro del proyecto promete más episodios. Desde agosto del 2017, la contraparte china llevó al Estado costarricense a un arbitraje internacional en virtud de la decisión tomada en abril de 2016 para romper el vínculo con CNPCI.

En junio de 2019 habría un fallo en la Cámara Internacional de Arbitraje de Londres (LCIA, por sus siglas en inglés) sobre el millonario reclamo planteado por los chinos.

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