Exgerente de Conavi se jubiló cuando imputados ya sospechaban investigaciones

Llamadas muestran que se interesó en abordaje del OIJ a alias Tobi

12 de Jul. 2021 | 9:06 am

(CRHoy.com).-El exgerente de Adquisiciones y Finanzas del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), de apellidos Solís Murillo, se acogió a la jubilación después de que algunos involucrados en el caso "Cochinilla" sospecharan estar bajo la lupa de las autoridades judiciales.

En una conversación telefónica que sostuvo con un exfuncionario del Conavi  el 15 de marzo de 2020, Solís comentó que tenía la pensión aprobada desde febrero de ese año y que no la había hecho efectiva debido a que presuntamente "no le alcanzaba para mantener a la güila" y por eso debía seguir "pellizcando".

La Gerencia de Recursos Humanos de la institución confirmó a CRHoy.com que Solís, de 61 años, dejó de laborar el 31 de diciembre de 2020 y que desde el 1º de enero de 2021 disfruta de la jubilación.

Incluso, desde finales de 2019, el exfuncionario sentía temor de ser denunciado ante las autoridades por sus presuntas actividades ilícitas. Así consta en una llamada telefónica sostenida el 15 de diciembre de ese año con un empresario constructor a quien pide interceder para que un hermano de este "no lo joda" y presuntamente no lo denuncie.

Según el expediente penal del caso "Cochinilla", Solís habría recibido dádivas de todo tipo (desde comida, licores, fiestas y dinero en efectivo) a cambio de favorecer el pago de facturas para ciertas empresas constructoras. También, habría mediado para que dichas compañías consiguieran ventajas indebidas en la adjudicación de obras viales.

El exfuncionario tenía un rol fundamental para el cumplimiento de las acciones presuntamente delictivas, pues era quien firmaba el pago de facturas y tenía amplío conocimiento del trámite de licitaciones para proyectos promovidos por el Conavi.

Las intervenciones telefónicas constatan que Solís tenía línea directa de comunicación con los altos mandos de la constructora MECO S.A. y de la empresa H. Solís, pero también una estrecha relación con alias Tobi (Arce Alpízar) quien era el "gestionador" contratado por las constructoras para presuntamente acelerar el pago de facturas y la aparente entrega de dádivas a funcionarios del Conavi.

Precisamente, en una conversación intervenida el 29 de junio de 2020, Tobi le informa a su hijo (Arce Barrantes, quien también está imputado en la causa) que había sido abordado por 2 agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en las inmediaciones del Conavi y que estos le dijeron que "tenían conocimiento de las actividades que realizaba" en la institución.

Ese mismo 29 de junio, Solís llamó a Tobi para aparentemente consultarle por la situación que enfrentó con los agentes judiciales. En esa llamada, Arce habría dado a Solís una justificación falsa sobre el abordaje del OIJ.

Así las cosas, con base en las llamadas de diciembre de 2019 y de junio de 2020, se establece que algunos de los imputados en la causa penal tenían conocimiento de que estaban bajo el ojo de la policía judicial o que existían terceros interesados en denunciar las presuntas irregularidades.

Extracto de la conversación entre Solís y Tobi el 29 de junio de 2020, donde se menciona el abordaje del OIJ:

Tobi: ¡Aló! Buenas.

Solís: ¡Buenas! ¿Don Tobi?

Tobi: Señor.

Solís: ¿Cómo estás?

Tobi: ¿Cómo vas?

Solís: (Risas)

Tobi: ¿Qué pasó?

Solis: ¡Aló !

Tobi: ¿Todo bien?

 Solís: Mae es que me contó Mauricio ahí una vara. ¿Qué pasó mae?

Tobi: Ah no no, un mal entendido ahí con la doña.

Solís: ¿Ah?

Tobi: Un mal entendido ahí con la doña de una cuestión que yo le había prometido y ya le había pagado una parte, entonces a mi sé me había olvidado con el plazo y entonces llegaron los maes y me pescaron, yo ni sabía que era la vara , jamás creí que me fuera a hacer eso a la ex, pero diay.

Solís: Ah bueno no es nada raro.

Tobi: Ah no no, pero inmediatamente llamé a un primo hermano que tengo yo en el OIJ y ya todo quedó bien.

Solís: Bueno mae. Ok ok.

Tobi: Ok pura vida.

Solís: Ok, ok.

Tobi: Ok.

Solís, máster en Administración de Negocios, trabajó para el Conavi desde el 1º de agosto de 2001, pero también fue funcionario del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).

Antes de jubilarse el exgerente tenía un salario mensual que rondaba los 3 millones de colones. Sin embargo, las intervenciones telefónicas del caso señalan que la empresa MECO al parecer le habría pagado $2.500 mensuales a cambio de las ayudas ilícitas que le habría concedido.

Actualmente, Solís Murillo cumple medidas cautelares: no puede salir del país, debe firmar periódicamente y no puede acercarse a testigos.