Expresidente de Incofer pone en duda que tren eléctrico pueda operar sin subsidio
El expresidente del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer) Guillermo Santana pone en duda la promesa del Gobierno de que el tren eléctrico pueda funcionar sin subsidio estatal.
Para Santana, el subsidio será necesario en vista del tamaño del proyecto que se propone, el cual consiste en dos líneas hacia Alajuela, pasando por Heredia, y a Cartago, con más trenes y mayor frecuencia que el actual servicio.
Las declaraciones las dio a este miércoles 25 de marzo a la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa que revisa el proyecto de ley con el préstamo para desarrollar el tren.
El Gobierno sostiene que la operación y el mantenimiento del tren se pagarán con los ingresos por venta de pasajes. Estas dos tareas estarán a cargo de una empresa que se contratará por medio de una licitación cerca de la fecha de la entrada en funcionamiento del tren, algo que se espera para 2031.
No obstante, el mismo Incofer matizó posteriormente la promesa inicial. En una audiencia ante la misma comisión legislativa, el presidente ejecutivo de esa entidad, Álvaro Bermúdez, reconoció que la opción del subsidio sigue sobre la mesa en caso de los costos sean mayores a los que se calculan en este momento.
El costo real de brindar el servicio se sabrá hasta que empiece a transitar y dependerá de varios factores, como salarios, energía eléctrica, mantenimiento, conducción, entre otros. A eso se suma que este proyecto será el primero en su tipo que desarrolle el país, por lo que no existe experiencia comparable.
La proyección de costos, además, se basa en una demanda esperada de 100.000 pasajeros diarios, una cifra que podría aumentar o disminuir una vez esté en circulación.
Para Santana existe también un riesgo que puede jugar en contra de la demanda del tren. El exjerarca advirtió que, si la tarifa final establecida para el tren es más elevada de lo estimado, el volumen de pasajeros podría dirigirse a rutas de bus que hacen recorridos similares. Esto se traduciría en menos ingresos para el tren y, por ende, la necesidad de subsidiarlo.
Por esa razón, Santana llamó a generar un sistema intermodal en el que los buses alimenten al tren y no compitan con el sistema ferroviario.
3 riesgos del tren eléctrico
Santana, quien dirigió el Incofer entre 2014 y 2016, expuso también tres puntos que considera inconvenientes de la propuesta.
El primero de ellos es si el Instituto podrá hacer frente a este proyecto con la planilla y capacidades con las que cuenta en este momento. La entidad emplea a 80 personas, pero requerirá al menos triplicar esa cifra y formar personal para las complejidades del tren eléctrico.
Ante este señalamiento, la diputada oficialista Pilar Cisneros respondió que la creación de una oficina de gestión de proyectos está incluida dentro de los costos del tren y que el Incofer ya ha contratado personal en vista del desarrollo del sistema.
El segundo elemento que preocupa a Santana es la reducción de los viaductos y pasos a desnivel en el trazado, en comparación con la propuesta previa. Según el ingeniero, el paso del tren cada 10 minutos en hora pico en calles y carreteras donde conviva con vehículos puede comprometer la frecuencia y puntualidad esperadas.
CR Hoy informó en octubre que en las dos líneas propuestas del tren eléctrico se eliminaron 10 pasos a desnivel con el fin de reducir costos. En la lista se descartó, por ejemplo, el hospital de Alajuela, Los Yoses, la Basílica, el INVU Las Cañas, entre otros más.
Incofer defiende que la decisión se tomó con base en un estudio vial que justificó esta modificación.
Por último, Santana considera que el proyecto debe aprovechar más las alianzas públicos-privadas para la operación, el mantenimiento o para arrendar propiedades del Instituto a privados con el fin de generar recursos.
Cisneros replicó que la operación y mantenimiento se darán en concesión, lo que expone la participación de privados en el proyecto.
