Exrectores de la UNED suman nueva investigación por millonaria cesantía
Por este mismo caso la Procuraduría había iniciado otra investigación

Los exrectores de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Luis Guillermo Carpio Malavassi y Carlos Montoya, suman una nueva investigación en su contra por el proceso mediante el cual se aprobó el pago de una cesantía de ₡92 millones en favor del primero.
El análisis lo realiza la Contraloría General de la República, la cual es la segunda entidad fiscalizadora a donde llegó el caso a través de una denuncia presentada el pasado 31 de enero. La información la confirmó la entidad este viernes anterior a CRHoy.
"En efecto, el 31 de enero ingresó una denuncia relacionada con funcionarios de la UNED, la misma se analizó en admisibilidad y está actualmente en estudio en la Unidad de Denuncias e Investigaciones de la Contraloría. No podemos adelantar criterio sobre el contenido o resultado", señaló la Oficina de Prensa del órgano contralor.
Por este mismo caso la Procuraduría General de la República había iniciado una pesquisa también ante una denuncia que ingresó el 8 de enero anterior.
Por este caso también se encuentra en la mira la coordinadora de la Unidad de Personal de Recursos Humanos de la UNED, Ana Lorena Carvajal.
El caso se remonta a noviembre pasado, cuando Carpio decidió adelantar su jubilación justo en momentos en que a nivel político se discutía el proyecto de reforma fiscal, que entre otras cosas iba a reforzar lo estipulado por la Sala Constitucional en junio pasado de imponer un tope para el cálculo de las cesantías en 12 años.
Carpio salió de la institución con un cálculo de 20 años para su cesantía, lo que le garantizó el pago de ₡92 millones, pero con el agravante de que la acción de personal la firmó el mismo, cuando esto es un acto que normalmente le corresponde al jerarca entrante.
En la acción de personal, según reveló CRHoy, también aparecían las firmas de Carvajal y Montoya. Este último ocupó el cargo de rector interino tras la salida de Carpio, hasta el viernes pasado que asumió en el puesto Rodrigo Arias.
Ese no sería el único inconveniente. La salida de Carpio se produjo en medio de una acalorada discusión interna en la Universidad que motivó cartas y resoluciones entre el Departamento de Recursos Humanos, el Departamento Jurídico y el Consejo Universitario.
Previo a que se aprobara la cesantía al rector, en octubre pasado, la jefa del departamento de Recursos Humanos Rosa Vindas, envió una consulta al Consejo Universitario sobre el pago de cesantías – entre ellos el de Carpio- debido a que existía un dictamen de la Procuraduría emitido en 2010 que la Universidad nunca puso en práctica.
Este dictamen indicaba cómo proceder en relación a los cálculos del pago de cesantías para cargos de elección en la Universidad, con lo cual, aplicarlo hubiese significado eventualmente un monto menor para Carpio.
Por recomendación del Departamento Jurídico, el Consejo Universitario decidió no acoger la recomendación de Recursos Humanos de consultar el tema a la Procuraduría y el 9 de noviembre aprobó la forma en que iba a proceder. Esta decisión se produjo -coincidentemente- un día después de que se firmó la cesantía en favor de Carpio.
Universidad cuestionada
El pago de esta cesantía no es el único caso por el cual esta universidad ha estado cuestionada. En noviembre la Procuraduría de la Ética inició una pesquisa por la supuesta inacción de parte de esa casa de enseñanza en un caso denunciado en 2015 por la auditoría interna, que señaló la existencia de 128 relaciones de parentesco entre su personal.
En noviembre la Contraloría determinó que la UNED había ido "más allá de la ley" para otorgar un carro discrecional en favor de Carpio, y le ordenó desinscribirlo.