Exseleccionada nacional cambió el fútbol por el cafetal que heredó de su padre

Exseleccionada nacional cambió el fútbol por el cafetal que heredó de su padre

Exseleccionada nacional cambió el fútbol por el cafetal que heredó de su padre

Karolina Durán Zamora pasó buena parte de su vida entre dos mundos: las canchas de fútbol y los cafetales.

Desde los 7 años practicó fútbol y durante 14 años desarrolló una carrera que la llevó desde las ligas menores de Cartago hasta la Selección Nacional femenina. 

Pero a los 21 años tomó una decisión que cambiaría su rumbo: dejar el deporte y acompañar a su padre, quien atravesaba una complicada enfermedad.

"Desde niña casi que nací en los cafetales. Las raíces siempre fueron en los cafetales", recordó Durán en entrevista con CR Hoy.

Su padre siempre la apoyó en el deporte y le permitió desarrollar su carrera futbolística; sin embargo, cuando la salud de su padre comenzó a deteriorarse, decidió permanecer junto a él.

"Siempre me ha apasionado la caficultura como tal. Entonces la decisión siempre ha sido quedarme acá y ayudarle a mi papá", contó.

El momento que cambió sus planes

Su padre padecía insuficiencia renal. Recibió un trasplante de riñón, pero posteriormente volvió a enfrentar problemas de salud.

Mientras ella todavía estaba vinculada al fútbol, comenzó a involucrarse poco a poco en la administración del negocio familiar.

Un año antes del fallecimiento de su padre, empezó a asumir tareas administrativas para conocer de primera mano cómo funcionaba el proyecto.

La intención inicial era aprender y acompañarlo. Con el tiempo, esas responsabilidades terminaron preparándola para asumir el proyecto.

De las canchas a tomar las riendas

Dejar el fútbol no fue para ella una renuncia a una pasión. Lo recuerda como el cierre de una etapa que estuvo marcada por años de disciplina, entrenamientos y sacrificios.

"Yo lo sentí como culminar una etapa e iniciar otra y, en ambos sentidos, algo que de verdad amo. Las dos cosas las amo", afirmó.

Su trayectoria deportiva comenzó en las ligas menores de Cartago. Después pasó por San José y posteriormente llegó a Moravia, equipo con el que vivió ascensos y descensos y consiguió campeonatos. Fue precisamente en Moravia donde recibió el llamado para integrar la Selección Nacional.

A los 21 años decidió ponerle punto final a esa etapa. Hoy considera que aquella experiencia también le dejó herramientas para enfrentar su vida como productora.

Una responsabilidad que asumió desde joven

Karolina no llegó al cafetal como alguien completamente ajeno a la actividad.

Había crecido acompañando a su padre y conocía el trabajo de la finca. La diferencia estuvo en que ahora debía tomar decisiones y asumir responsabilidades administrativas.

Actualmente vive con su madre y considera el proyecto como un esfuerzo familiar, aunque la administración está bajo su responsabilidad.

"Siempre me ha gustado lo propio, el negocio propio", explicó.

Su producción se concentra en café Catuaí Rojo, una variedad por la que siente especial afinidad.

"Soy amante del Catuaí Rojo y siento que lo que lo hace diferente es cómo uno lo trabaja. Es realmente poner amor y empeño en lo que uno hace", dijo.

Explicó que cada año produce entre 20 y 50 fanegas de café, que comercializa mediante cooperativas, es decir, entre 920 kg y 2.300 kg de café.

"El café lo es todo"

Aunque su historia comenzó en las canchas, hoy el cafetal ocupa buena parte de su vida. Su propia madre suele bromear con la cantidad de tiempo que dedica a la actividad.

"Mi mamá vacila mucho porque me dice: 'Usted literalmente es Dios y trabajo y los cafetales. ¿No puede pensar en otra cosa que no sea café?'", contó entre risas.

La respuesta de Karolina es sencilla:

"De verdad yo amo estar en el cafetal".

A sus 31 años, aquella finca que durante su infancia compartió con su padre se convirtió en el lugar desde donde continúa construyendo su propio camino.

No fue el futuro que imaginó cuando comenzó a jugar fútbol a los 7 años, pero sí una vida que, según reconoce, también eligió desde el amor por lo que aprendió en casa.