Familiares y amigos despiden a mamá e hijo; él murió en accidente cuando iba a verla al hospital

Familiares y amigos despidieron a Bernarda Jiménez Ávila y su hijo Jesús Alberto en San Rafael de Alajuela
Con un templo católico a rebosar, familiares y amigos despidieron esta tarde a Bernarda Jiménez Ávila y a su hijo, Jesús Alberto Jiménez Ávila, quienes fallecieron en horas de la madrugada de ayer, martes 10 de febrero, en circunstancias diferentes.
Además, en las honras fúnebres se hicieron presentes aficionados del Deportivo Saprissa identificados con la camiseta del equipo morado, club del que era fiel seguidor el joven de 34 años.
"Chucho" —como le apodaban sus allegados— falleció tras sufrir un accidente de tránsito en el sector de Chomes, en Puntarenas, mientras se dirigía al hospital San Rafael de Alajuela, para acompañar a su madre, quien daba sus últimos respiros de vida, confirmaron familiares a CR Hoy.
Además, señalaron que esperaban que el joven de 34 años llegara al centro médico; sin embargo, al pasar el tiempo y ver que no aparecía, se alertaron. El último rastro de Jesús Alberto se obtuvo gracias a la ubicación que había enviado a su novia antes del accidente.
"Él le había enviado la ubicación a la novia. Cuando ella llegó al hospital, dijo que tenía rato de estar tratándolo de localizar, pero que no lograba comunicarse con él, que no contestaba y que no sabía nada de él", relataron los familiares.
Fue ahí cuando algunos allegados tomaron la decisión de ir a buscarlo y "se toparon con una sorpresa: había una gran presa y había ocurrido un accidente. Ahí ya empezaron a preocuparse, porque además era demasiado lo que había que caminar desde donde estaban".
Cuando lograron llegar al sitio, encontraron el accidente de tránsito en el que Jesús Alberto había perdido la vida.
Reportes preliminares del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) señalan que, en apariencia, el joven habría perdido el control del vehículo, por lo que salió de la vía y se volcó. Su cuerpo fue remitido a la Morgue Judicial para su respectiva autopsia.
Madre e hijo eran muy unidos
"La familia siempre ha sido muy unida. Ellos han sido unos hermanos que se han querido mucho. Jesús Alberto era un excelente padre, en todo sentido. Les daba amor a sus hijos y también, económicamente, siempre estuvo ahí. Para él, primero estaban sus hijos. También fue un excelente hijo, hermano, primo… de todo. Era una persona muy sacrificada, de gran corazón", señaló María Luisa Jiménez, sobrina y prima de los fallecidos.
Por su parte, Mario, otro familiar de las víctimas, recordó a Nana -como se le apodaba de cariño a Bernarda- como una mujer valiente que trabajó recogiendo café para criar a sus seis hijos, siendo madre y padre para ellos. Jesús Alberto era el menor de sus hijos.
"Trabajó, cogió café, fue una mujer que fue madre y padre para sus hijos. Nunca necesitó pensiones para criarlos; los sacó adelante con la ayuda de sus hermanos y hermanas", dijo a CR Hoy el familiar.
En el caso de "Chucho", será recordado como "un buen hijo, obediente, que siempre respetó a su madre en lo que ella decía y cómo lo decía". Jesús Alberto deja dos hijos: una menor de 15 años y un niño de 3 años.
"Le gustaba el deporte y había heredado una devoción muy bonita de su tío, que lo crió como padre: la devoción al Santo Sepulcro, especialmente los Viernes Santos", mencionó Mario.


