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Femicidio de Tamara Centeno: Esposo aceptaría culpa para evitar juicio y reducir condena

Por José Adelio Murillo | 29 de Mar. 2026 | 2:02 am

La Fiscalía de San Ramón concluyó la investigación por el femicidio de Tamara Centeno Murillo, la joven de 20 años, embarazada, que fue asesinada en enero del año pasado. El principal sospechoso es su esposo, un estadounidense de 60 años de nombre David John Moriondo.

El Ministerio Público ya presentó la acusación penal y solicitó la apertura a juicio contra Moriondo. El viernes 20 de marzo, en la audiencia preliminar, Moriondo manifestó su intención de aceptar la culpa para alcanzar una pena menor. Esto evitaría el juicio y llevaría el caso a un procedimiento especial abreviado.

No obstante, aún no se han definido la condena ni el monto de las indemnizaciones económicas que pagaría Moriondo. Estos aspectos se discutirán en una próxima reunión prevista para el 6 de abril, según explicó el abogado de la familia de la víctima Edwin Ramírez.

Meses atrás, el padre de Tamara, Édgar Centeno, lanzó un duro mensaje contra el sospechoso y clamó por justicia.

"Todo ha sido muy difícil, ha sido un valle de sombra para la familia. Es algo tan doloroso. Siempre andamos cargando con el dolor, día y noche. Tamara era una persona muy espiritual, muy pacífica (…) Si yo tuviera al frente a este señor le preguntaría que qué se siente ser un humano tan mezquino, tan pequeño. Que ni siquiera tuvo el valor de asumir sus actos y trató de encubrirlos", expresó.

Centeno desapareció el 22 de enero de 2025 y su familia la buscó desesperadamente. Dos días después, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) halló el cuerpo cerca de una vía paralela en Palmares, en Calle La Granja.

La joven tenía cuatro meses de embarazo. Los exámenes forenses confirmaron que el padre del bebé era Moriondo.

Duro descubrimiento

Las diligencias de búsqueda realizadas por agentes del OIJ en distintos puntos del occidente del Valle Central permitieron ubicar el cuerpo en un corto plazo, incluso antes de que venciera el límite legal de 24 horas para mantener detenido al sospechoso.

El cadáver fue encontrado dentro de una bolsa plástica y presentaba múltiples golpes, lo que dificultó su identificación inicial. Paralelamente, Moriondo fue ubicado en la vivienda que compartía con la joven, dentro de un vehículo encendido.

El automóvil, tipo SUV, tenía una manguera conectada desde la mufla hacia el interior. Según el Registro Nacional, el vehículo estaba inscrito a nombre de Tamara. El sujeto presentaba cortes en las muñecas y estaba inhalando los gases del motor.

La madre de la víctima tenía acceso a la ubicación del teléfono celular de la joven, lo que permitió reconstruir parte del recorrido, que incluyó Barranca, Esparza y Palmares. Los familiares la buscaron a lo largo de esa ruta, tanto en vía pública como en lotes baldíos.

La última señal del celular se registró cerca de una clínica y una licorera en San Ramón. El dispositivo fue localizado dentro de una bolsa, junto con servilletas.

Según datos del Registro Civil, el extranjero y la víctima contrajeron matrimonio en octubre de 2023. Tenían apenas un año y tres meses de casados cuando ocurrió el crimen. La boda se celebró cuando la joven tenía 19 años.

Además del femicidio, Moriondo puede ser procesado por el homicidio de su hijo, el bebé que Tamara llevaba en su vientre cuando murió. Ambos delitos están tipificados en el Código Penal con penas 35 años de prisión cada uno.

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