Fiscal confirma el motivo por el que la DEA pidió a Celso Gamboa como primer extraditable

DEA – Celso Gamboa
La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) pidió expresamente que el primer costarricense extraditado fuera el exmagistrado Celso Gamboa Sánchez.
El fiscal general Carlo Díaz reveló que la agencia estadounidense solicitó expresamente a las autoridades priorizar la captura y posterior extradición de Gamboa tras la entrada en vigor de la reforma al artículo 32 de la Constitución Política.
El 23 de junio del 20225, Gamboa fue detenido afuera de su casa en Escazú, como resultado de un operativo que se planeó durante un año, pues las autoridades estadounidenses lo requirieron para ser investigado por tráfico internacional de drogas mucho antes de que en Costa Rica se habilitara la extradición de nacionales.
Sin embargo, la imposibilidad de extraditar costarricenses obligaba a contemplar otras alternativas.
"Lo que se pretendía era que, si algún día salía del país, pudiera ser detenido fuera de Costa Rica, pero eso nunca ocurrió", recordó Díaz.
¿Por qué la DEA priorizó a Celso Gamboa?
Para la DEA, la relevancia de Gamboa trascendía la investigación penal que desarrollaban en Estados Unidos.
Su perfil político, judicial y mediático lo convertía en una figura con un peso muy superior al de otros sospechosos vinculados con narcotráfico internacional.
Los investigadores estadounidenses valoraron que se trataba de un exfiscal, exdirector de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS), exviceministro, exministro de Seguridad y exmagistrado de la Sala III.
Además, tomaron en consideración su influencia en el Caribe, provincia que históricamente concentra una parte importante de las operaciones del narcotráfico internacional que utilizan Costa Rica como punto estratégico para el trasiego de cocaína hacia Norteamérica y Europa.
"Se tomó en cuenta su perfil político y recorrido en el Poder Judicial. Posteriormente desarrolló actividades como abogado en Limón y se le vinculaba con organizaciones criminales de esa zona", indicó Díaz.
Para las autoridades estadounidenses, convertir a Gamboa en el primer costarricense extraditable también enviaba un mensaje contundente sobre el alcance de la nueva legislación costarricense.
No se trataba únicamente de capturar a un sospechoso de narcotráfico, sino de demostrar que la reforma constitucional podía aplicarse incluso a personas que ocuparon algunos de los cargos más relevantes dentro del Estado.
Reunión clave en Europa

Reunión de la DEA con OIJ y Fiscalía en Grecia
Una actividad de fuerzas policiales de varios países que se llevó a cabo a finales de 2024 fue clave en el acercamiento entre las autoridades costarricenses y las de Estados Unidos sobre la extradición de Gamboa.
Las conversaciones incluyeron encuentros de alto nivel entre representantes de la DEA, el Ministerio Público y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
"Ellos priorizaron realizar la primera captura con un objetivo de alto valor. Y creo que en este país uno de los objetivos de alto valor lo constituía Celso Gamboa", afirmó Díaz.
A partir de entonces, los mecanismos diplomáticos y judiciales avanzaron de forma paralela.
El recorrido de la solicitud
La petición estadounidense siguió el procedimiento formal establecido para los procesos de extradición.
Primero, la DEA remitió la solicitud mediante los canales diplomáticos correspondientes, posteriormente, la documentación pasó por la Embajada de Estados Unidos, la Cancillería costarricense y la Secretaría de la Corte Suprema de Justicia.
Finalmente, el expediente llegó al Tribunal Penal de San José, instancia encargada de analizar la solicitud y emitir la orden de captura.
Una vez firmada la resolución judicial, Interpol Costa Rica asumió la tarea de localizar al exmagistrado.
"En este caso específico, las verificaciones se hicieron prácticamente un día antes y al día siguiente ya se había realizado la captura", comentó.

Extradición de Celso Gamboa
Seis horas de tensión
Según relató a CR Hoy el agente de Interpol que dirigió el operativo, la orden de captura llegó poco después del mediodía del 23 de junio de 2025 y, a partir de ese momento, comenzó una carrera contrarreloj para localizar a Gamboa antes de que pudiera ser alertado.
Un equipo de aproximadamente 25 investigadores se distribuyó en distintos puntos de la Gran Área Metropolitana y concentró la vigilancia en una residencia ubicada en Escazú.
Durante varias horas, los agentes siguieron los movimientos de un hombre identificado como su guardaespaldas y conductor, conocido como "Negro", quien entraba y salía constantemente de la propiedad en una camioneta negra. En distintos momentos sospecharon que el exmagistrado viajaba dentro del vehículo, pero no fue así.
La situación se complicó porque los investigadores no podían ingresar a la vivienda ni realizar un allanamiento. Al inicio al tratarse de un procedimiento de extradición, debían esperar a que saliera a la vía pública para confirmar su identidad y ejecutar la detención.
La espera terminó poco después de las 7:30 p. m., cuando un vehículo poco habitual llamó la atención de los agentes. Un Mini Cooper amarillo abandonó la residencia con un hombre al volante que llevaba gorra, lentes y un abrigo con capucha que ocultaba parcialmente su rostro.
Agentes en motocicleta lograron acercarse luego de avanzar 800 metros y confirmar que se trataba de él. Viajaba solo, sin escoltas ni vehículos de apoyo.
"Cuando confirmamos que era él, ejecutamos la captura", recordó el jefe policial.
La detención puso fin a una jornada marcada por la tensión, la incertidumbre y la presión de concretar la primera gran extradición impulsada por la DEA y las autoridades estadounidenses tras la reforma constitucional.
