Fiscalía alerta por aumento de cantidad y violencia de delitos contra mujeres en Costa Rica
Debby Garay, fiscala adjunta de la Fiscalía contra la Violencia de Género, reconoció que el incremento de la violencia contra las mujeres, su involucramiento como víctimas en crímenes violentos y la crudeza con la que han ocurrido los femicidios en los últimos años es un tema que siguen de cerca y mantienen bajo vigilancia.
No es para menos: cada año reciben decenas de miles de denuncias por distintos tipos de violencia contra las mujeres. Es el tercer tipo de delito más frecuente.
Por ejemplo, en 2025 ingresaron 53.697 casos de violencia doméstica, lo que incluye cualquier situación de maltrato físico, psicológico, sexual o patrimonial por parte de la pareja o de algún familiar o allegado de la víctima.
Ese mismo año se tramitaron más de 41.000 medidas de protección. Pero son los delitos más violentos los que más preocupan. El año anterior cerró con 36 casos de femicidio, la máxima expresión de la violencia contra las mujeres.
Además, de las 870 personas asesinadas durante el año anterior, 84 eran mujeres, cinco más que en 2024. En su mayoría eran jóvenes de entre 18 y 29 años, o mujeres en sus treintas, aunque siete niñas y adolescentes también fueron asesinadas.
En lo que va del año, 15 mujeres han sido víctimas de homicidio, ocho de los cuales ya se contabilizan como femicidios. Por eso, para la fiscala es necesario seguir de cerca la situación.
"Al existir un incremento de la violencia en Costa Rica, va a haber un incremento de otras manifestaciones de violencia. Si hay más sicariato y más venta de droga, pues va a existir otro tipo de violencia en general.
Tenemos el escenario del crimen organizado, cuando a una mujer se le da muerte en un contexto de delitos de narcotráfico o de delitos conexos, y en el que se la instrumentaliza como un acto de venganza, represalia o cobro de deudas entre esas organizaciones criminales.
Ese es otro fenómeno al que le pusimos nombre con la reforma legal de 2021, para investigarlo con otros ojos, con otros lentes, y eso es necesario", explicó.
Por eso, en la Fiscalía ya realizan estudios sobre el impacto del crimen organizado en las mujeres y cómo están más propensas o vulnerables a este fenómeno, debido a la carencia de fuentes de empleo o a que tienen personas que dependen económica y socialmente de ellas, como sus hijos.