Funcionario de Salud asesinado había acudido al Juzgado de Trabajo por supuesto acoso laboral

Eugenio Androvetto Villalobos.
Eugenio Androvetto Villalobos, quien era director de Protección al Ambiente Humano del Ministerio de Salud y fue asesinado la madrugada de este domingo, había interpuesto una denuncia en el Juzgado de Trabajo por supuesto acoso laboral contra Mariela Marín, Directora General de Salud, quien era su superior inmediata.
La denuncia – de la cual tiene copia crhoy.com- la puso el 10 de abril pasado y se sustenta en varios hechos, tales como una inspección que se debía realizar en APM Terminals, la asistencia de funcionarios a diferentes actividades, un veto a Androvetto a asistir a un convenio de un tema que se le delegó, entre otros.
Por ejemplo, el 15 de diciembre del 2023 se realizó una fiesta de la Unidad de Protección Radiológica y asistieron funcionarios de la Unidad de Salud Ambiental, quienes sacaron el día como vacaciones. Ese mismo día Mariela Marín se apersonó a la oficina de Eugenio, según la denuncia.
En horas de la tarde se apersonó a mi oficina la aquí demandada (Mariela Marín), en compañía de la Licda. Karolina Ulloa Monge, quien es colaboradora de la Dirección General de Salud y de manera amenazante y bastante mal educada, con un listado de todo el personal de la Dirección, comenzó a preguntar al suscrito por cada uno de los funcionarios de la Dirección, de la Unidad de Salud Ambiental y de la Unidad de Protección Radiológica.
Si yo decía que el funcionario estaba en teletrabajo, la aquí demandada procedía a llamarlo con altanería y amenazas, diciéndole que debía contestar inmediatamente las llamadas (…)
También en varias ocasiones me dijo que si ella se daba cuenta de que yo le ocultaba el nombre de algún funcionario que había asistido a la fiesta de la Unidad de Protección Radiológica iba a tener serios problemas, todo en un tono amenazante.
Asimismo, me indicó que iba a recibir una llamada de atención por lo sucedido. Lo anterior me preocupó porque las vacaciones son un derecho de cada funcionario y el suscrito como director no puedo controlar lo que cada funcionario hace en ellas.
Mientras todo ello sucedía, la Lic. Karolina Ulloa escribía en una fórmula de minuta lo que ocurría, la cual al final firmé pero no me entregaron copia, se estableció en la denuncia.
Otro de los hechos que se detalla en la denuncia es la asignación presupuestaria al departamento que dirigía Androvetto y la eliminación y traslado de 2 plazas de secretarias.
Se me coloca en una posición de imposible cumplimiento, por cuanto la propia Jerarca eliminó las plazas de secretarias, quedándome solo una secretaria y dos oficinistas para atender a la Unidad de Protección Radiológica y unidad de salud ambiental (…).
El monto que se asignó a mi departamento para licitaciones, es el más alto de su historia (…) Claramente, el aumento del presupuesto asignado a mi Departamento, sin contar con el personal idóneo, lleva el objetivo de generar un incumplimiento en mis funciones, o de generar el incremento en la posibilidad de errores en el manejo del presupuesto, que es un tema muy delicado, por tratarse de hacienda pública, consta en la denuncia.
De acuerdo con la denuncia de Androvetto, en los meses de enero, febrero y marzo del 2024 recibió una "seguidilla de correos acosantes, injustificados y atemorizantes" por parte de Marín, lo cual no le había sucedido en los 25 años de laborar en el Ministerio de Salud.
Androvetto buscó ayuda psicológica a raíz de la situación y solicitó que se interpusieran medidas cautelares contra Marín. Pidió que se trasladase de cargo a Marín, abstenerse de cualquier contacto con él y no participar en procesos disciplinarios en su contra o los funcionarios de su departamento. También, estimó el daño moral en ¢10 millones.
En el presente caso, existe demostrado un evidente daño inminente a mi persona por parte de la señora Marín Mena, lo cual amerita la tutela cautelar urgente para evitar que logre concretar sus amenazas en esta escalada de violencia en mi contra.
En este momento, me encuentro bajo el asedio y la persecución constante, amenazas, deslegitimación, pérdida de autoridad, afectación a mi estabilidad laboral y personal, constante apertura de procedimientos disciplinarios, con el objeto de que renuncie, despedirme, y causarme desánimo, desmotivación, aislamiento y desvinculación laboral y perdida de sentido de mis funciones.
Sobre este tema se envió la consulta al Ministerio de Salud, para obtener una versión de la funcionaria, pero al momento de esta publicación la gestión no había sido respondida.