Funcionarios con problemas de adicción robaron fentanilo en la CCSS entre el 2017 y 2020

Alexander Sánchez Cabo, gerente médico de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), aseguró que funcionarios con problemas de adicción cometieron robos de fentanilo en hospitales de la institución.
Durante una sesión del Comité Ejecutivo del ERP-SAP, el 12 de setiembre de 2025, Sánchez señaló que los responsables fueron trabajadores de la propia entidad que tenían acceso directo al control de medicamentos. Según indicó, se trató de casos "aislados" ocurridos en 2017, 2018 y posteriormente en 2020, en varias unidades médicas.
"Son casos que sucedieron en 2017, 2018, posteriormente, en el 2020 en varias unidades. Eran personal, funcionarios nuestros que tenían problemas de adicción. Tenían cierto poder en el control de los medicamentos porque había uno de ellos que era director o funcionario de una farmacia, eran profesionales de anestesia, etcétera", detalló el gerente.
El gerente médico reconoció que, aunque la institución cuenta con controles internos y protocolos establecidos para el manejo de estupefacientes, se han identificado debilidades que deben corregirse.
El jerarca explicó que uno de los principales riesgos aparece después de que el medicamento sale de la farmacia y se envía a servicios como Anestesia o Emergencias. En ese trayecto, dijo, se han detectado fallas en la trazabilidad, sobre todo porque en muchos casos no queda registrada en el EDUS la indicación expresa del especialista que solicitó el estupefaciente.
También advirtió sobre los vacíos en el control de los sobrantes. Señaló que puede pedirse una ampolla de fentanilo y utilizarse solo una parte, lo que deja un remanente que debe ser debidamente custodiado y registrado para evitar descontrol.
"Yo puedo solicitar una ampolla de Fentanil, y utilizo, y le pongo una gotita (al paciente), y se me quedó en la ampolla el resto", expuso Sánchez.
El gerente de Logística de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Esteban Vega, explicó que el manejo intrahospitalario de medicamentos como el fentanilo, la morfina o la metadona puede generar puntos vulnerables en el control.
Según detalló, cuando se va a administrar uno de estos fármacos, la enfermera carga en una jeringa la dosis indicada, pero suele quedar un remanente en la ampolla. En algunos casos, con ese sobrante se cargan otras jeringas, que quedan listas para su uso posterior.
El reto, indicó, es garantizar que esas jeringas ya preparadas se custodien adecuadamente y que los remanentes no queden sin supervisión. "¿Cómo se logra que esas jeringas cargadas se usen correctamente y que los sobrantes no queden por ahí perdidos?", planteó en la sesión.
Vega señaló que existen protocolos tanto en el despacho desde farmacia como en la administración a los pacientes dentro de los hospitales. Sin embargo, reconoció que es necesario revisar el proceso de forma conjunta entre las coordinaciones nacionales para detectar posibles vacíos y cerrarlos.
El fentanilo es un opioide sintético 100 veces más potente que la morfina y 50 más que la heroína, según la FDA. Se receta principalmente a pacientes con cáncer o en cirugías.