La cual fue creada por el Ministerio de Salud y enviada a la Cancillería

Gobierno maneja con secretismo norma para regular el aborto impune

  • El cual es parte de un compromiso del país con la CIDH
  • Experto en bioeticista y ONG se oponen a norma

El aborto impune está contemplado en el Código Penal. (Imagen únicamente con fines ilustrativos).

El Gobierno de la República maneja con secretismo la norma que permitiría regular el aborto impune, descrito en el Código Penal como “No es punible el aborto practicado con consentimiento de la mujer por un médico o por una obstétrica autorizada, cuando no hubiere sido posible la intervención del primero, si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y éste no ha podido ser evitado por otros medios”.

La ley faculta a que el procedimiento se realice cuando esté en peligro la vida de la madre, y eso -aunado a una demanda interpuesta por dos mujeres ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos- llevó al gobierno a crear una norma para su aplicación a nivel nacional.

Ese borrador fue trasladado a la Cancillería General de la República, que es la encargada de representar al país ante la Corte y el documento serviría de base para la elaboración de protocolos en los centros médicos pero existe gran polémica en torno al tema. Sin embargo la el Gobierno, por medio de la Cancillería, guarda silencio y maneja el tema con secretismo.

Cancillería guarda silencio

La Cancillería de la República, por medio de la Oficina de Prensa, aseguró que el Gobierno de la República, no promueve ni promoverá que se regule ninguna forma de aborto distinta de la ya contemplada por la ley, desde hace casi 50 años. Sin embargo, se negaron a brindar información sobre el texto ni a brindar detalles de la propuesta. 

Cancillería aseguró que “el Ministerio de Salud conformó una comisión de expertos para que trabajara en un borrador de norma técnica, la cual entregó una propuesta. Actualmente, ese texto es objeto de estudio (…) Por absoluto respeto a las personas involucradas en este caso, de cuyo sufrimiento no nos podemos sustraer, y por encontrarnos en una etapa preliminar de los procesos ante la Comisión, el Gobierno no emitirá ningún otro criterio al respecto.” Es decir, los co

Entre desconocimiento y oposición

Consultada sobre el estado de dicha norma y cuándo podría empezar a regir, Karen Mayorga, ministra de Salud, reconoció que desconoce el tema. “En ese aspecto me es difícil referirme al tema porque nosotros hemos sido un ente más que ha participado en ello, sin embargo, no tenemos a cargo dicho trámite ni el grado en el que pudiese encontrarse”, comentó la jerarca.

Luis Fernando Calvo, miembro de la organización sin fines de lucro Opciones Heroicas, aseguró que fue invitado a participar en la creación de la norma pero una vez que pudieron tener acceso a ella y a las propuestas, hubo diferencia de criterios, por lo cual fueron sacados de dicho espacio. Lo mismo le pasó al doctor Rodrigo Álvarez, quien es bioeticista y microbiólogo que no apoya el borrador.

“Nos oponemos a la norma para la implementación del aborto impune porque viendo la redacción final del borrador que suministró el Ministerio de Salud vemos que la norma tiene elementos que causan muchísima preocupación. Según la norma y según esta redacción, se estaría admitiendo como válidas causales psicológicas para practicar abortos en Costa Rica y cuando usted habla de esto, usted puede incluir cualquier justificación para el aborto. Sería repetir el experimento social que se dio en España en los años 85″, criticó Calvo.

Añadió que en este momento no tienen mayor información sobre el estado de la norma y que actualmente no cuentan con información pública para que la población esté enterada sobre la misma. “Hemos hecho gestiones para tratar de obtener más datos (…) Pero no hemos tenido una respuesta de qué es lo que está sucediendo”, comentó Calvó.

Por su parte, el doctor Álvarez comentó que participó en la Comisión porque “sabía que era una vía de entrada al aborto libre. Eso pasó en otros países, exactamente igual (…) Por lo que quise participar y plantear mi pensamiento bioético para que si se hacía algo, fuera con el respeto profundo a la vida humana. Cuando la comisión conoció la manera de pensar mía y de otras 2 personas, no nos convocaron más por ser indeseables por la forma de pensar y eso me hizo creer que estábamos entrando en algo muy peligroso”.

Comentó que durante las 3 sesiones en las que participó y aún luego de salir, siguió ligado al tema.

 



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