Algunos diputados planean restablecer cobro cuando plan llegue al plenario

Gobierno salvó a cooperativas de pagar renta pero sus asociados sí tendrán que hacerlo

Luis Valverde [email protected] Septiembre 13, 2018  12:04 am

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  • Ministra de Hacienda afirmó que el tema quedó excluido porque era "políticamente inviable"

 

 

Ministerio de Hacienda. (CRH)Aunque el proyecto de plan fiscal establecía una obligación para que las cooperativas pagaran rentas como empresas o pequeñas empresas, según su giro de negocios, el gobierno de Carlos Alvarado cedió a la pretensión del sector y finalmente las excluyó.

Sin embargo el proceso no fue equitativo, pues finalmente los asociados que integran estas cooperativas sí tendrán que pagar una renta por la inversión o los ahorros que realicen en ellas.

Esta inequidad en el trato no ha pasado desapercibido a nivel político en donde la situación ha causado enojo de algunas fracciones en la Asamblea Legislativa, y donde se valora retomar el tema y restablecer el cobro, en especial conocedores de que en el país existen organizaciones de este tipo tan grandes que manejan operaciones a nivel internacional.

Yorleni León, legisladora liberacionista, señaló directamente a Hacienda de haber encabezado las negociaciones con el sector cooperativo, sin rendir explicaciones a los legisladores.

Sobre las razones, este martes en un foro organizado por la Universidad Latina, la ministra de Hacienda Rocío Aguilar afirmó que la exclusión obedeció a que era “políticamente inviable”, e incluirlas hubiese significado prácticamente quedarse sin plan fiscal.

Cobro suavizado

Debido a que el gobierno decidió excluir a las cooperativas del pago de renta, en la comisión que discutió el tema varios diputados decidieron suavizar el cobro que se realizará a los asociados para que no les represente un golpe en el inicio.

Se trata específicamente del artículo 31 C que establece cobros en tres vías, la primera de ellas sobre los excedentes o utilidades que deben pagar por los agremiados.

El texto original establecía un pago del 8%, pero para el último texto sustitutivo el porcentaje aumentó a un 10%.

Preocupaciones internas en el Congreso sobre el efecto que esto generaría en los asociados al sector motivaron a suavizar la entrada en vigencia del cobro, de modo que el primer año se cobrará un 7%. El mismo irá aumentando un punto porcentual cada año, hasta alcanzar el 10% propuesto.

El segundo cobro es el que se aplicará por las ganancias o rendimientos que se generen a partir de títulos valores. El texto original establecía un 8%; pero finalmente quedó en un 15% también escalonado a partir del 7%.

El tercer elemento establecía un cobro sobre los ahorros, aunque no a todos. La iniciativa original señalaba aquí una exoneración para todos los rendimientos sobre ahorros aplicados a las recursos que tienen las personas en cooperativas de ahorro y crédito con un límite anual equivalente al 25% de un salario base.

Según Hacienda un salario base actualmente es de ₡431 mil, por lo que el cobro se debía aplicar sobre los rendimientos superiores a ₡107.750. El porcentaje propuesto inicialmente era de un 8%.

Este mismo porcentaje se mantuvo pero se elevó el derecho al excedente hasta un 50%, es decir, solo lo pagarán los rendimientos superiores a alrededor de ₡215 mil.

 

 

Pedro Muñoz, diputado socialcristiano confirmó que se hizo así (de manera escalonada) para que el golpe no se sintiera tan fuerte en un inicio.

Sin embargo, desde ya existen intenciones de volver a establecer el cobro sobre las cooperativas para que éstas paguen por su condición empresarial.

María Inés Solís, legisladora socialcristiana, aseguró que insistirá con una moción para reincorporar el cobro, una vez que el tema llegue al plenario. El documento ya lo tiene listo:

 

 

¿Plan fiscal “a la carta”?

Los cambios introducidos al cobro en el sector cooperativo son solo algunos de una larga cadena en la cual diversos sectores sociales y actores políticos han denunciado que de la Asamblea Legislativa salió un “plan fiscal a la carta”, que dejó por fuera a algunos grupos económicos importantes.

Cuestionada sobre el tema, la Jerarca de Hacienda dio la razón en que hubo sectores como el exportador que no se tocan en el plan fiscal, en parte por la Ley de Zonas Francas.

Del mismo modo quedó por fuera el tema de la subcapitalización, una herramienta que cierra portillos a la evasión. El legislador José María Villalta cuestionó fuertemente  a Hacienda por ésto, al afirmar que todavía no ha recibido los cálculos de cuánto significará esto en “pérdidas” para el plan fiscal.

No son los únicos casos. Juan Carlos Hidalgo, analista del Instituto Cato ha sido especialmente duro en llamar el plan fiscal como un “plan a la carta”, en donde aquellos sectores que lograron ejercer cierta presión sobre el gobierno lograron salir librados, al menos del texto que avaló la comisión legislativa.

Mencionó por ejemplo a las cooperativas y le añadió a los médicos, en cuyo caso se decidió restablecer el enganche médico, un mecanismo que amarra al sector y lo beneficia con aumentos salariales automáticos en casos en donde empleados de otras áreas del Estado también los reciban.

“Misteriosamente ese impuesto (a cooperativas) desapareció en el segundo texto sustitutivo. Estas son las alturas que Hacienda no ha salido a decir por qué desapareció ni cuánto es la pérdida recaudatoria. Sí hicieron mucha alharaca con las exenciones en canasta básica pero ni una palabra de porqué se eliminó el cobro de la renta”, dijo Hidalgo.

Los diputados también aprobaron un beneficio de exoneración para empresas que brindan servicios turísticos, lo mismo que las asociaciones de desarrollo comunal y las juntas de educación.

Hidalgo considera que el plan fiscal es un parche y que la preocupación está en lo que ocurra después si es que se aprueba, dado que el país todavía requerirá financiamiento externo así como del beneplácito de la comunidad internacional para poder acceder a recursos frescos.

Sector boyante

El cooperativismo es uno de los sectores económicos del país que se mantiene boyante. Si bien existen pequeñas organizaciones de autogestión o casi subsistencia, lo cierto es que también hay grandes gestionadoras de crédito e incluso algunas que operan como empresas multinacionales, como es el caso de Dos Pinos.

En febrero pasado Dos Pinos dio a conocer que sus ventas anuales alcanzan los $1.000 millones anuales con un portafolio de inversiones cercano a los $50 millones.

Además posee en el país unos 5.000 trabajadores, y otros 500 en Centroamérica. En la región se acopian cerca de 1,6 millones de litros de leche al día de los cuales 1,4 millones son en Costa Rica).

Pero además la firma ha expandido sus horizontes. Por ejemplo compró la planta de Gallito y creó el concepto de heladerías La Estación la cual piensa regionalizar. En 2013 había comprado la planta de Nevada en Panamá y en 2016 La Completa, en Nicaragua. Como tal representa cerca del 2% del PIB.

Según cifras del Instituto de Fomento Cooperativo, el sector genera unos ₡132 mil millones en exportaciones, más de ₡895 mil millones en créditos colocados y más de 21 mil empleos directos con 887 mil personas asociadas al movimiento.



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