Hospital de Cartago: Setena se trae abajo críticas de Munive por cercanías de plantas químicas
Ministra amenazó con rechazar permiso para hospital argumentando riesgo por industrias
Los cuestionamientos de la ministra de Salud, Mary Munive Angermüller para con el terreno del hospital de Cartago por las cercanías de las plantas químicas, fueron desacreditadas por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena).
Cabe recordar que la jerarca dijo en una entrevista con el medio regional Trivisión Canal 36, en diciembre anterior que, rechazaría el permiso sanitario para la construcción del hospital si la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) decide hacer la infraestructura en ese lote ubicado en El Guarco.
Dentro de los cuestionamientos de Munive se encuentra la cercanía de las plantas químicas con el terreno que compró la institución desde el 2011, y que a partir del año pasado ha estado envuelto en la polémica por los señalamientos del presidente Rodrigo Chaves, y la jerarca de la Caja, Marta Eugenia Esquivel.
"Dada la definición de un ‘Hospital Seguro' según la Política Institucional de la CCSS, es fundamental que cualquier nueva construcción hospitalaria cumpla con criterios estrictos de seguridad y resiliencia. Esto incluye la ubicación en zonas seguras, lejos de potenciales peligros como plantas químicas, para garantizar la protección óptima frente a eventos adversos.
Los hospitales deben ser capaces de operar continuamente después de un desastre, manteniendo la accesibilidad y funcionamiento de servicios críticos como el suministro de agua, energía eléctrica y telecomunicaciones", dijo la rectora a CRHoy.com al justificar un posible rechazo del permiso.
Sin embargo, la Secretaría se trajo abajo esos cuestionamientos en la resolución N° 1999-2023-SETENA, en la que, además, rechazó el recurso de revocatoria contra la viabilidad ambiental que otorgo al terreno desde el 1 de noviembre pasado.
El ingeniero Ulises Álvarez Acosta, secretario general de Setena, explicó que la presencia de industrias que manejan productos químicos y su posible generación fortuita de un siniestro que pudiera afectar el futuro Hospital, representa una situación de contingencia que tiene una baja probabilidad de suceder.
Además, aclaró que actualmente no se cuenta con un historial de accidentes químicos que permita establecer "una probabilidad aceptable" de ese tipo de sucesos.
"En este tema lo que corresponde no es un análisis de impacto ambiental, como ya se ha mencionado, sino, lo que corresponde es un análisis de riesgo", aseguró. En ese sentido, el funcionario de Setena explicó que la Caja ya cuenta con "un plan de emergencias en caso de eventos provenientes de estas industrias".
Así las cosas, la Secretaría evaluó el plan del Seguro Social y determinó que este es adecuado para en caso de un incidente originado por ese tipo de industrias.
"La SETENA en la medida de sus competencias ha analizado el programa de acciones y/o medidas de cómo se manejaría el riesgo de un siniestro provocado por las industrias químicas y otras fuentes, por parte del desarrollador del proyecto y ha determinado en este nivel que el mismo es adecuado", determinó.
Álvarez Acosta explicó que se efectuó una ecuación que trata el análisis de riesgo basado en dos simples variables: la amenaza y la vulnerabilidad. Detalló que la primera se define como la existencia de elementos que pueden afectar un bien solo por su sola existencia, como lo es en este caso las industrias que manejan productos químicos.
Por otra parte, afirmó que, la vulnerabilidad se define como la condición intrínseca de ser impactado por un suceso a causa de un conjunto de condiciones y procesos físicos, sociales, económicos y ambientales, que finalmente se determina por el grado de exposición y fragilidad de los elementos susceptibles de ser afectados –la población, sus haberes, las actividades de bienes y servicios, el ambiente y la limitación de su capacidad para recuperarse.
"Si se quiere que el riesgo de un siniestro y sus efectos sea bajo o nulo, se debe lograr que este producto sea muy bajo, lo ideal sería por ejemplo que la amenaza sea cero, pero esto equivale a que no existan en este caso las industrias químicas, lo cual esto no es posible, por lo que para bajar el riesgo se debe de manejar de la mejor forma posible la vulnerabilidad.
Para el presente caso, la única forma de disminuir al máximo el riesgo de un evento no deseado y sus consecuencias, es mediante una disminución de la vulnerabilidad, esto conlleva y así lo ha aceptado la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) como proponente del proyecto, a realizar múltiples propuestas de acción para el manejo de situaciones de amenaza provenientes de las industrias aledañas y de cualquier otra fuente de siniestro que pudiera afectar la operación normal del Hospital", aseveró.
También indicó que, según lo expuesto en el proyecto de la Caja, conforme avance el desarrollo de la obra, otras instancias, incluso más especializadas como el Instituto Costarricense de Seguros (INS) y el Cuerpo de Bomberos, realizarán en conjunto con la institución, "planes de atención de emergencias más detallados y con mejor nivel de detalle".
Eso sí, Setena aclaró que la Evaluación de Impacto Ambiental es un primer paso de una serie de trámites que cualquier proyecto debe de realizar ante la Administración, y esta no constituye un permiso, sino que el tramitador deberá continuar con lo demás que establece la legislación, por ejemplo, el permiso del Ministerio de Salud para los establecimientos de ese tipo con sus propios criterios.
Lo dicho por la Secretaría se suma al criterio de la Auditoría Interna de la Caja, que confirmó que el proyecto del nuevo Max Peralta de Cartago, sí cuenta con la definición de hospital seguro, según lo dispuesto en la reglamentación de la Caja. Esto, contrario a lo expuesto por Munive en sus preocupaciones.
La decisión de adjudicar la obra debía ser tomada por la Junta Directiva del Seguro Social el pasado 21 de diciembre; Sin embargo, la jerarca de la institución salió de vacaciones un día antes y justificó que la gerencia que debía presentar la información no había emitido lo solicitado por el órgano colegiado.

