INS atendió a 30 personas tras corridas de toros de fin y principio de año
Aunque decenas de ticos, a lo largo del fin y principio de año, disfrutan de la famosa tradición de las corridas de toros, no todo es alegría como suele percibirse. El Instituto Nacional de Seguros (INS) reportó, hasta la fecha, la atención de 11 toreros improvisados y 19 montadores que formaron parte de estas festividades.
El INS asegura que, aunque hasta el momento se reportan únicamente estos casos, se espera que con el pasar de las semanas se reclamen más atenciones, ya que en algunas ocasiones los lesionados suelen recurrir a centros médicos privados y posteriormente trasladan la factura de los gastos a la institución.
El director de la Red de Servicios de Salud, el doctor Kenneth Rojas, explicó que los toreros improvisados son atendidos al amparo de una póliza básica de accidentes colectivos del INS, un seguro que es adquirido por el organizador del evento. Por su parte, los montadores, al ser contratados por una ganadería o un canal de televisión, se encuentran cubiertos por un seguro de riesgos del trabajo.
Entre las lesiones más comunes se reportan golpes, raspones y contusiones en diferentes partes del cuerpo, detalló Rojas.
Según datos brindados por la institución, alrededor de 3.033 toreros improvisados fueron asegurados para las fiestas de Zapote y Pedregal.
Ante los eventos taurinos, el INS hace un llamado a los costarricenses. La aseguradora recordó que, si bien las corridas de toros de fin y principio de año son las más conocidas y mediáticas, este tipo de actividades se realizan en distintas comunidades del país a lo largo de todo el año.
Ante este panorama, la institución instó a los organizadores a fortalecer las medidas de prevención y a asegurarse de contar con todas las coberturas necesarias, de manera que cada evento se desarrolle con seguridad y cumpla con los requisitos establecidos para proteger tanto a los participantes como a los espectadores.
