José Miguel Villalobos defendió a “Chanchita” en tres causas judiciales
El abogado penalista y diputado electo José Miguel Villalobos, asumió la defensa de Carlos Manuel Solórzano Campos —alias "Chanchita" o "Wakanda"— en al menos tres procesos judiciales distintos, dos de ellos de carácter penal vinculados a investigaciones por legitimación de capitales y un tercero por lesiones culposas, antes del proceso de extradición que afronta.
El caso más relevante en el que intervino el penalista fue en una causa por lavado de dinero en 2014, en la cual Solórzano fue investigado por su presunta participación en una estructura ligada al narcotraficante colombiano Jair Estupiñán Montaño, alias "Pecueca".
En ese expediente, el Ministerio Público sostenía que el abogado habría aprovechado su condición profesional para colaborar en la legitimación de capitales provenientes del narcotráfico, mediante la simulación de transacciones inmobiliarias y la incorporación de información falsa en documentos públicos, con el fin de introducir dinero ilícito al sistema financiero.
Villalobos asumió la defensa de Solórzano durante el juicio y logró un resultado favorable: en 2021, el Tribunal Penal de Corredores dictó una sentencia absolutoria por duda, al considerar que no se acreditó con certeza la participación del imputado.
La resolución también abarcó otros cargos, entre ellos falsedad ideológica, y quedó en firme sin que fuera apelada por la Fiscalía.
Este proceso constituye el principal antecedente judicial del hoy extraditable, tanto por la gravedad de los delitos investigados como por su conexión con una organización criminal internacional dedicada al transporte de cocaína desde Colombia hacia Norteamérica.
Sin embargo, no fue la única causa en la que Solórzano apareció vinculado a estructuras del narcotráfico. Años antes, el abogado también fue detenido como sospechoso de integrar un esquema de legitimación de capitales asociado al narcotraficante costarricense José Arnoldo Díaz Castro, alias "Pelleja".
En ese caso, conocido como "Helipuertos", las autoridades lo señalaron como uno de los aparentes testaferros utilizados para adquirir bienes con dinero proveniente de actividades ilícitas. La investigación se originó tras el hallazgo de múltiples pistas clandestinas empleadas para el trasiego de drogas y armas en el Caribe y la Zona Norte del país.
Solórzano fue detenido en 2015 junto a otros sospechosos, luego de una serie de allanamientos en distintas zonas del país. Según las autoridades, el grupo habría adquirido propiedades de alto valor —incluidas fincas y viviendas— mediante pagos en efectivo, lo que levantó alertas sobre el origen de los fondos.
Aunque la Fiscalía solicitó medidas cautelares más severas, el Juzgado Penal de Pococí rechazó la prisión preventiva y dispuso medidas menos restrictivas. Posteriormente, el proceso derivó en un sobreseimiento definitivo a favor del abogado, gestionado por su defensa.
Ese resultado constituye el segundo expediente en el que Villalobos representó a Solórzano y logró evitar una eventual condena, en un caso igualmente vinculado a estructuras de narcotráfico y legitimación de capitales.
El tercer proceso en el que figura la intervención del penalista corresponde a una causa de menor gravedad, pero aún en trámite al momento de la detención del abogado. Se trata de un expediente por lesiones culposas en el Juzgado Penal de Golfito, relacionado con un accidente de tránsito en el que se vio involucrado un vehículo perteneciente a una empresa vinculada a Solórzano.
De acuerdo con los registros, Villalobos continuaba ejerciendo como su defensor en ese caso, lo que evidencia que la relación profesional entre ambos se mantuvo activa durante años y en distintos frentes judiciales.
En conjunto, estos tres procesos —una absolutoria por lavado ligado a "Pecueca", un sobreseimiento en una causa vinculada a "Pelleja" y un expediente vigente por lesiones culposas— muestran la cercanía entre el hoy diputado electo respecto de un cliente que actualmente enfrenta un proceso de extradición hacia Estados Unidos por presunto narcotráfico internacional.
Solórzano Campos, un abogado costarricense de 54 años que fue detenido el 26 de marzo de 2026 por ser el extraditable número 18 solicitado en el extranjero.
Es requerido por una Corte en el estado de Texas por cargos relacionados con el tráfico internacional de drogas. Se le vincula con una red encargada de importar grandes cantidades de cocaína mediante lanchas rápidas, semisumergibles y aeronaves.
La detención fue ejecutada en la vía pública en Corredores, en la Zona Sur de Costa Rica, mediante un trabajo conjunto entre el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la DEA.
