Juzgado archivó causa de violencia doméstica contra Junieysis porque no pudo notificar a sospechoso
El Juzgado Contravencional de Santa Ana archivó la causa de violencia doméstica interpuesta por la joven Junieysis Merlo contra su expareja, Gustavo Ramírez, al no poder notificarle el expediente judicial.
Esto ocurrió un año antes del femicidio. El 10 de marzo de 2025, la joven interpuso el proceso y solicitó medidas de protección, luego de que, tres días antes, Gustavo se enojara porque Junieysis hacía videos en vivo en TikTok.
Según la denuncia, le envió mensajes de audio insultándola, le quitó el internet y la ofendió y gritó.
"La última vez que me agredió fue el día 7 de marzo de 2025. Lo que sucedió fue que yo hago videos en TikTok en vivo. El señor se enoja porque hago videos en vivo. Yo estaba haciendo una batalla por TikTok con mi amigo y después el señor me mandó mensajes de audio y me dijo: 'Dígale al muchacho que es un hijueputa y que no se burle de mí'.
Mi hija se puso a llorar y él dijo que la niña estaba llorando por mi culpa porque estaba haciendo videos. Después, al día siguiente, nos quitó el internet y me dijo que le estaba faltando al respeto y que mejor me fuera.
Yo le dije que sí y él me dijo: 'Que Dios la acompañe'. El señor me ofende, me dice que soy una z(…) y me grita", señaló la víctima en la denuncia.
Ese mismo día, el Juzgado le prohibió a Ramírez agredir de cualquier forma —física, psicológica, patrimonial o sexual—, así como insultar, amenazar o perturbar a la víctima, personalmente o por medio de terceros. Esto incluía no hacerlo vía telefónica, por mensajes de texto, correo electrónico, redes sociales o cualquier otro medio.
También se emitió una orden de protección y auxilio policial dirigida a la autoridad de Seguridad Pública del vecindario de ella. Las medidas se dictaron por un año y se le otorgaron cinco días a Gustavo para referirse.
Pero 14 días después, en el expediente se consigna que se intentó notificar personalmente a Gustavo Ramírez en su dirección en condominio Los Pericos en Santa Ana, pero no se logró.
Como no se notificó al sospechoso, el Juzgado ordenó a Merlo aportar una nueva dirección para localizar a Ramírez y, el 30 de julio, revocó las medidas de protección y dispuso el archivo definitivo del expediente, debido a que él no fue notificado. Además, responsabilizó a la víctima de "no mostrar interés".
Pese a lo que indica el expediente, según el Departamento de Comunicación del Poder Judicial, las medidas vencieron en marzo de 2026 y, tras la solicitud inicial, no existió ninguna otra gestión por parte de la joven.
En el expediente consta que ambos convivieron en unión de hecho durante cuatro años y que estaban separados desde hacía un año. Casi un año después de ese episodio de agresión y de la denuncia judicial, se sospecha que Ramírez le arrebató la vida y dispuso de su cuerpo en una fosa dentro del mismo condominio.
De acuerdo con entrevistas a testigos realizadas por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), familiares y amigos describieron una relación marcada por ofensas, amenazas y un trato brusco. El hermano de la víctima relató que el sospechoso tenía actitudes agresivas y que Junieysis llegó a instalar cámaras en su casa por seguridad.
El sospechoso presuntamente controlaba sus comunicaciones, utilizando múltiples teléfonos para escuchar sus llamadas. Testimonios indican que la joven intentó huir de la vivienda a inicios de 2026, pero el sospechoso habría dado instrucciones en el condominio para impedir su salida junto a sus hijas.
Anteriormente, ya se había trasladado temporalmente a casa de una amiga para alejarse de él.
Junieysis fue reportada como desaparecida el 31 de marzo y su cuerpo fue hallado el 9 de abril de 2026.
La autopsia confirmó que murió por asfixia (estrangulamiento). Su expareja se encuentra detenido como principal sospechoso del femicidio.
