Kokin, tico detenido en Colombia, está ligado a la banda de Shaggy
Óscar David Román Ovares, aKokin, el costarricense detenido en Antioquia, Colombia, y requerido a nivel internacional, es uno de los integrantes de la banda narco dirigida por Michael Ricardo Quesada Meléndez, conocido como Shaggy, cabecilla que controlaba el negocio de la droga en la León XIII, en Tibás.
Román permanecía en fuga desde el 25 de noviembre del año anterior, cuando el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ejecutó un megaoperativo en esa comunidad capitalina, denominado Los Leones, con el fin de desarticular uno de los principales grupos criminales del norte de San José.
Era uno de los siete objetivos prioritarios que permanecían prófugos y cuya captura era considerada de alta prioridad debido a su peligrosidad.
Kokin tenía una notificación roja de la Policía Internacional (Interpol), una alerta que permite a las autoridades policiales de casi todo el mundo identificar y detener a personas requeridas por la justicia. En apariencia, logró huir hacia territorio colombiano, hasta el municipio de Sabaneta, donde fue localizado por las autoridades.
Tras ubicar su paradero, una operación conjunta permitió su captura gracias a labores de vigilancia, verificaciones policiales e indagaciones con distintas fuentes. Ahora, la Fiscalía de Colombia tramita su extradición hacia Costa Rica.
El sujeto es considerado un mando táctico de alto impacto y uno de los hombres de confianza más peligrosos de Shaggy. Su captura en Colombia podría evidenciar conexiones con redes suramericanas de suministro de droga.
Su rol incluía coordinar la adquisición de comercios legítimos y vehículos de alta gama para incorporar las ganancias del narcotráfico al sistema económico formal. Por ese motivo, se le atribuyen los presuntos delitos de narcotráfico y legitimación de capitales.
Aunque en Colombia se informó sobre un supuesto vínculo directo con
, el OIJ no le atribuye la autoría material de todos esos crímenes. Más bien, considera que pudo existir una confusión con la cantidad de asesinatos relacionados, en términos generales, con las actividades de la organización criminal.
Kokin sería uno de los sujetos que ayudó a Shaggy a consolidarse como el principal cabecilla narco de León XIII, tras la captura y condena de Dennis Iván Cabrera Espinoza, alias Manzanita, el anterior líder de la organización, reconocido por su ostentosa casa de varios pisos, de color negro, ubicada en esa localidad.
El grupo llegó a perpetrar tumbonazos contra cárteles de la droga de Limón, como el dirigido por Edwin López, alias Pecho de Rata, al robar cargamentos de estupefacientes a otras organizaciones criminales mediante el uso de armas de grueso calibre.
Además, utilizaba la desaparición forzada y el secuestro como métodos de castigo o extorsión, y controlaba múltiples terminales y búnkeres de venta de crack, cocaína y marihuana dentro y fuera de León XIII.
La banda no se limitaba a su zona de influencia. También extendió sus redes de distribución hacia otros cantones del Gran Área Metropolitana (GAM). El dinero en efectivo generado por el narcotráfico era incorporado al sistema financiero formal mediante comercios lícitos.


