La carretera “interminable” estaría concluida tras paso de 15 gobiernos
MOPT estima que proyecto quedaría al 100% en 2027 con puentes a 4 carriles
(CRHoy.com). La nueva carretera a San Carlos estaría lista 15 gobiernos después de que se concibiera como proyecto de ley, durante la Administración Trejos Fernández (1966-1970).
El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) estima que el tramo central (Sifón-La Abundancia de Ciudad Quesada) y la punta sur (Sifón-San Miguel de Naranjo y autopista Bernardo Soto) estarán listos y en operación en febrero de 2026. Sin embargo, será hasta marzo de 2027, en la Administración 2026-2030, cuando la obra esté 100% lista con la duplicación de los puentes que actualmente están a 2 carriles.
La finalización llegaría con una espera de 58 años. Fue en diciembre de 1969, cuando la Asamblea Legislativa de entonces aprobó la construcción de la vía para mejorar la conectividad con el norte del país.
Así lo explicó Ileana Aguilar, gerente de la Unidad Ejecutora del Proyecto (UEP), quien dijo este 9 de marzo, ante la Asociación Procarretera a San Carlos y las autoridades locales, que las obras se retomarían hasta febrero de 2024.
Este enésimo ajuste en el cronograma representa una leve modificación con lo señalado por las autoridades en 2021, quienes en principio fijaron la conclusión para 2025.
Para rememorar el "calvario" que ha sido este proyecto hay que irse varias décadas atrás. Pese a que la ruta se pensó desde 1969, la construcción del tramo central inició hasta en 2005 a cargo de la constructora taiwanesa RSEA.
Tras el rompimiento diplomático con Taiwán en 2007, la vía quedó en un limbo hasta que 2 años después fue adjudicada a la empresa constructora Sánchez Carvajal.
La constructora costarricense se encargó de las obras hasta agosto de 2018, cuando el MOPT suspendió el proyecto y puso punto final al nexo contractual con la compañía en un esfuerzo para "redirigir" el rumbo. A esa fecha, en ese trayecto, se habrían invertido $300 millones. El avance alcanzado rondaba el 80%.
El plan actual, sujeto a un estudio de factibilidad a cargo de la empresa IDOM, estimado en $300 millones, incluye la finalización del tramo central y de la construcción de la punta sur. De esa cifra, $225 millones serán financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el resto por el Estado.
"Este era un contrato que venía ejecutándose hasta 2018 con las falencias y los cambios de alcances significativos que había, con serios cuestionamientos y problemas técnicos. Ahora, se ha hecho un ordenamiento administrativo, con soluciones técnicas avaladas por la CGR, para una conclusión. Si hubiera un elemento para contradecir lo que se está haciendo, debería ser en el mismo orden", añadió Tomás Figueroa Malavassi, viceministro de Transporte, quien también estuvo presente en la reunión.
Más pendientes
En esa misma línea, Aguilar explicó que la punta sur está en la fase de aprobación de los diseños. En este mismo tramo se requieren 179 expropiaciones, que estarían tramitadas en diciembre de 2022.
En el caso del tramo central, de 388 expropiaciones pretendidas, aún restan por completar 54 gestiones. Incluso, hay pendientes de resolución desde 2007.
La funcionaria admitió que se estudian 3 posibilidades para construir y operar la ruta: una Alianza Público Privada (APP), concesión privada de obra pública o una ruta tradicional a cargo del Estado. La intención es que el proceso de licitación se concrete durante este año.
En los vecinos de la zona hay un positivismo moderado. Patricia Romero, presidenta de la Asociación Procarretera a San Carlos, señaló un desinterés directo del actual presidente de la República, Carlos Alvarado Quesada (2018-2022), y cuestionó la inestabilidad en los cronogramas propuestos.
"Siempre quedamos con ese sinsabor de que en esta Administración no avanzamos en algo. Somos conscientes de las fallas geotécnicas y muchas cosas, pero seguimos viendo en el papel, en un trabajo que admitimos que es bueno, un trabajo que no concretamos. Más bien, vamos aplazándolo en más tiempo.
"Ya nosotros, como Zona Norte, no podemos seguir esperando una carretera que decimos, es una vergüenza nacional", reprochó la dirigente comunal.
Para retomar el tramo central hay múltiples pendientes: un hundimiento en el kilómetro 21, la necesidad de construir un nuevo puente sobre el río Laguna y una pugna legal por la existencia de un humedal en una parte del trayecto. También, hay 40 puntos críticos por atender debido a inestabilidades geológicas.
La suspensión girada en 2018 estuvo justificada en gran medida para cumplir las peticiones de la Contraloría General de la República (CGR). El ente contralor, ente 2018 y 2019, enfatizó en que no autorizaría más recursos hasta que existieran los suficientes sustentos técnicos y financieros para finalizar toda la obra.
La "nueva carretera a San Carlos", con un trazado cercano a los 45 kilómetros, se dividió en 3 tramos independientes: la punta norte (Florencia-Ciudad Quesada, ya en operación tras inversión de más de $14 millones), el central y la punta sur (Sifón-San Miguel de Naranjo).
