La mitad de los adultos en Costa Rica no terminó el colegio, según la OCDE

Fines ilustrativos
La mitad de los adultos del país no terminó el colegio, según un reciente informe publicado por la OCDE.
La cifra alcanza el 50,3% entre los adultos de 25 a 64 años, casi tres veces el 17,9% que registran en promedio los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Los datos forman parte del informe Panorama de la Educación 2026, que compara el acceso a la educación, los niveles de estudio alcanzados y otros indicadores educativos entre los países de la organización.
Andy Vargas Rodríguez, coordinador enlace del Programa de Educación Abierta de la UCR con el Ministerio de Educación Pública (MEP), explicó que muchas personas dejan de estudiar desde jóvenes por razones económicas y familiares.
Por ejemplo, algunas tienen que empezar a trabajar para ayudar en sus hogares, mientras que otras asumen el cuido de hijos, hermanos u otros familiares.

Volver a las aulas sigue siendo difícil
El especialista explicó que una de las primeras dificultades para regresar a estudiar es saber qué opciones existen y cómo funciona cada una.
El MEP ofrece alternativas como Educación Abierta, colegios nocturnos, Centros Integrados de Educación de Adultos (Cindea) e Institutos Profesionales de Educación Comunitaria (Ipec). El experto señaló que la información sobre horarios, duración y forma de aprobar los cursos no siempre llega de manera clara.
Los horarios también pueden chocar con el trabajo. Puso como ejemplo a un adulto que termina su jornada a las 5 p.m. y debe asistir a clases que comienzan a esa misma hora.
A eso se suman la inseguridad para quienes salen tarde de estudiar, la falta de becas y los gastos de transporte o alimentación.
Además, muchos adultos estudian después de trabajar y deben seguir atendiendo responsabilidades familiares. Para Vargas, esa carga dificulta que puedan mantenerse en las aulas.
La dificultad aumenta para quienes regresan después de 10, 15 o hasta 20 años sin estudiar y encuentran cursos y pruebas muy parecidos a los que reciben los adolescentes.
Para el especialista, la enseñanza y las pruebas deberían tomar en cuenta que estos estudiantes tienen menos tiempo para estudiar y llevan años alejados de las materias.
Entre los cambios que plantea están ampliar los horarios, abrir más opciones para estudiar, facilitar becas y ofrecer alternativas de cuido para los hijos de quienes asisten a clases.
También considera necesario preparar mejor a los docentes que trabajan con adultos y adaptar los cursos a sus horarios de trabajo, responsabilidades familiares y situación económica.
Más de 13.600 dejaron las aulas en 2025
Durante 2025, 13.638 jóvenes y adultos dejaron las aulas entre los 75.200 que se matricularon para continuar sus estudios. La cifra equivale al 18,1%.
Según el MEP, el trabajo, el cuido de hijos o familiares y las dificultades económicas estuvieron entre las principales razones para dejar los estudios.
También influyeron los problemas de transporte, las ausencias frecuentes, la falta de motivación, la violencia dentro del hogar y las dificultades para avanzar en las materias.