La última palabra sobre el futuro del tren eléctrico no la tendrá el Incofer
Instituto tiene una propuesta que esperan presentar al presidente Rodrigo Chaves
(CRHoy.com). Lo que plantee el Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer) sobre el futuro del proyecto del Tren Rápido de Pasajeros (TRP), conocido como tren eléctrico, podría influir muy poco en la decisión final que se tome desde el Poder Ejecutivo.
Mario Arce Guillén, presidente ejecutivo de la entidad, manifestó que la última palabra sobre el tema la tendrá la "máxima jefatura". Es decir, la Presidencia de la República, encabezada por Rodrigo Chaves Robles.
El Incofer, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y Casa Presidencial formaron una mesa de diálogo para discutir el tema y tomar una decisión sobre el proyecto en los próximos días.
Durante la Administración Alvarado Quesada (2018-2022), que impulsó la propuesta existente, el plan del tren eléctrico fue coordinado desde el instituto. Ahí se conformó una unidad ejecutora y se conformó un equipo de trabajo con 3 consultores que, en 2 años, devengaron un total de $570 mil financiados por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
Arce reconoció que existen, al menos, 3 propuestas: reorientar la iniciativa desde una "nueva óptica", cambiar la modalidad del proyecto o que no se desarrolle (momentáneamente).
"Nosotros, desde Incofer, ya hemos definido una hoja de ruta y una propuesta que, en su momento, y en la medida de lo posible, estaríamos compartiendo con las autoridades de Casa Presidencial", expresó el funcionario, el pasado 2 de julio durante el Congreso de Movilidad Eléctrica San José 2022, organizado por el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA).
El jerarca añadió que el MOPT también trabaja en un escenario y que, desde Casa Presidencial, se analizan aspectos ligados al financiamiento que se requiere para un proyecto de este perfil. Todo esto será consensuado entre todas las partes involucradas.
En ese sentido, el ministro Luis Amador, titular de Obras Públicas y Transportes, cuestionó el plan propuesto por el gobierno pasado, lo calificó como un "tranvía lento" y fustigó los análisis hechos por la consultora española IDOM como parte del estudio de factibilidad.
"Vamos a estar coordinando con el gobierno y por la envergadura de este proyecto, es una decisión al final de cuentas que no solamente pasa por Incofer. Pasa por el Gobierno Central, los actores principales del Gobierno Central y nosotros atenderemos las indicaciones que se nos den en ese sentido (…) Es una decisión consensuada que se tomará entre los diferentes actores, valorando los pros y los contras, y desde luego la última palabra, como tiene que ser en estos proyectos, pasará por la máxima jefatura", detalló Arce, quien aseguró que ante cualquier decisión están comprometidos con la mejora de la operación actual.
La posición "personal" del presidente ejecutivo choca con una eventual decisión de no realizar ningún proyecto que mejore el transporte ferroviario en la Gran Área Metropolitana (GAM). "En lo personal, yo soy un fiel creyente de un tren metropolitano. Del concepto de que el área metropolitana necesita un transporte metropolitano ante lo que es el crecimiento de la ciudad y los patrones que llevamos. Creo que el tren, más allá de ser un proyecto aislado, es un catalizador de un modelo de ciudad que necesitamos impulsar", dijo.
La Administración Alvarado Quesada propuso un tren eléctrico bajo la vía de la concesión por 35 años, con una inversión estimada de $1.400 millones. De esa cantidad de dinero, unos $550 millones serían aportados por un crédito dado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el cual fungiría como inyección estatal a la obra.
Este planteamiento obligaría a un subsidio anual de entre $50 millones y $150 millones. El origen de esos recursos nunca estuvo claro. En este se incluían 15 cantones, en un trazado de 84 kilómetros, el cual enlazará Paraíso de Cartago con El Coyol de Alajuela.
El último cronograma aprobado por el Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer) apuntaba a que el proceso de licitación se abriría en agosto de 2022 y las obras de construcción comenzarían en 2023. Pero, eso dependerá ahora de la voluntad del gobierno de Chaves.
El TRP que propuso el gobierno pasado estipula 5 líneas: Paraíso-Atlántico, Atlántico-Alajuela, Atlántico-Ciruelas, Alajuela-Ciruelas y Ciruelas-El Coyol.
Esas 5 líneas están divididas en 3 fases: Fase 1 (Línea 2, entre San José y Alajuela), Fase 2 contempla la construcción de la Línea 1 (Paraíso-Atlántico), mientras la Fase 3 apunta a las líneas 3 (Atlántico-Ciruelas), 4 (Alajuela-Ciruelas) y 5 (Ciruelas-El Coyol).
El borrador del cartel licitatorio propuso iniciar con la fase 2 para afianzar la obra y garantizar la bancabilidad, para el desarrollo futuro de las otras 2 fases.
