Líder de banda narco desarticulada en Puntarenas operaba desde la cárcel
Engler Araya Aguilar permanece en prisión desde 2022. Sin embargo, según las autoridades, continuó liderando una organización dedicada al tráfico local e internacional de drogas, la legitimación de capitales y los préstamos conocidos como "gota a gota".
De acuerdo con la investigación del caso Turbo, el grupo criminal financió negocios, adquirió armas de fuego de alto calibre y mantuvo operaciones vinculadas al trasiego de estupefacientes mientras su líder permanecía encarcelado.
Alias "Engler" figuró en el radar de la Policía de Control de Drogas (PCD) desde 2009 por investigaciones relacionadas con narcotráfico. Incluso llegó a ser considerado una especie de "leyenda" dentro del mundo criminal debido a su capacidad para mantenerse oculto, conservar su libertad durante años y continuar operando múltiples negocios ilícitos.
Además, tras ser condenado, recurrió a distintos mecanismos legales que retrasaron su ingreso definitivo a prisión. Stephen Madden, director de la PCD, explicó que las autoridades tardaron 16 años en lograr que el narcotraficante cumpliera su condena.
Según Madden, con el paso de los años Araya amplió su influencia y pasó del narcomenudeo local a participar en operaciones internacionales de tráfico de drogas, lo que le permitió consolidar una posición relevante dentro de estructuras criminales de mayor alcance.
Esposa habría colaborado con la organización
Karla Sirias Alfaro, esposa de Araya Aguilar, también cumple una condena relacionada con la misma causa bajo la modalidad de monitoreo electrónico.
Las autoridades identificaron como lugar de permanencia una vivienda valorada en más de un millón de dólares, ubicada en Santa Rosa de Miramar.
La propiedad fue uno de los 23 puntos allanados durante los operativos desarrollados la madrugada del miércoles 17 de junio.
Los investigadores sospechan que Sirias Alfaro aprovechó su posición dentro de la estructura para administrar inversiones financiadas con recursos provenientes del envío de cargamentos de droga y de la distribución local de estupefacientes.
Según la investigación, la organización utilizaba lanchas rápidas para trasladar droga desde países sudamericanos, entre ellos Colombia. Posteriormente, transfería los cargamentos a embarcaciones pesqueras equipadas con compartimentos ocultos, conocidos como "caletas", para trasladar los estupefacientes hacia Estados Unidos.
La hija de la pareja, Melanie Araya Sirias, fue detenida el miércoles junto a su madre y es sospechosa de participar en actividades relacionadas con la legitimación de capitales.
La PCD indicó que la organización utilizaba lavacares en Miramar y Puntarenas, así como un salón de belleza en El Chagüite de El Roble y talleres mecánicos en esas mismas comunidades para movilizar recursos y justificar ingresos.
Organización operaba con violencia
De acuerdo con la PCD, el grupo controlaba actividades de narcomenudeo en distintos puntos de Puntarenas y se caracterizaba por operar con altos niveles de violencia.
Las autoridades recordaron que algunas células vinculadas a esta estructura ya habían sido golpeadas previamente, entre ellas el grupo conocido como "Los Pascualitos", intervenido en febrero de este año. En aquella ocasión fueron detenidas 11 personas lideradas por un hombre de apellido Pascual.
Además, la investigación señala que la organización adquiría armas de alto calibre, entre ellas fusiles AR-15, con los que fortalecía su capacidad operativa y enfrentaba a grupos rivales.
Una propiedad de lujo bajo investigación
La vivienda allanada en Santa Rosa de Miramar se ubica en una propiedad de más de mil metros cuadrados y cuenta con múltiples lujos y amenidades. La residencia permanece oculta desde la vía principal y posee un acceso privado de aproximadamente 200 metros que conduce hasta el portón principal.
Tras cruzar la entrada se encuentra una amplia zona de estacionamiento. El acceso principal está conformado por una especie de bulevar de concreto decorado con esculturas y palmeras.
La casa dispone de un amplio salón principal, una cocina espaciosa, comedor y diversas áreas de convivencia. En el segundo nivel se ubican los dormitorios principales y una sala destinada al entretenimiento. Las habitaciones de Karla y Melanie se encuentran en esta planta. Ambas fueron detenidas durante los operativos realizados este miércoles.
Uno de los costados de la residencia alberga una amplia terraza equipada con mobiliario para descanso y dos ranchos destinados a actividades sociales. Estos espacios incluyen área de parrilla, bar y congeladores, ubicados frente a una piscina de gran tamaño.
Detrás de la vivienda se extiende una amplia zona verde que ocupa cerca de la mitad de la propiedad. El terreno también cuenta con otra área abierta y una cancha de fútbol con césped sintético.











