¿Los ha visto? OIJ busca a estos hombres tras allanamientos por caso Furtivo
Estos dos hombres son requeridos por la justicia tras los allanamientos realizados en el marco de las acciones judiciales del caso "Furtivo", en el que la Sección Especializada Antidrogas del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía Adjunta de Narcotráfico y Delitos Conexos ejecutaron 21 diligencias desde las 4:00 a.m. de este martes 14 de abril.
Si usted los ha visto o tiene información sobre su paradero, puede comunicarse al teléfono 800-8000645 o al WhatsApp 8800-0645 del Centro de Información Confidencial.
El caso Furtivo
Esta labor judicial tuvo como objetivo desarticular una banda criminal que, en apariencia, operaba pistas clandestinas para el ingreso de droga al país, desde el sector de San Vito de Coto Brus, muy cerca de la frontera entre Costa Rica y Panamá.
La investigación señala que cuatro costarricenses conformaron una organización criminal que, en apariencia, brindaba servicios tipo subcontratación y concentraba su accionar delictivo en la zona sur, donde utilizaban fincas para recibir avionetas cargadas con estupefacientes.
Según la indagación, los sospechosos administraban pistas ubicadas en sectores como Puerto Jiménez y Punta Burica, para posteriormente redirigir los cargamentos a otras pistas ilegales de Guanacaste. Los investigados nacionales fueron identificados como Berny Vásquez Araya, Henry Jiménez Hernández, Alexander Picado Umaña y José Pablo Fonseca Barrantes.
Colombianos contrataron los servicios
Además, en el caso figura un grupo de tres colombianos que habría contratado a la estructura criminal de los costarricenses para obtener sus servicios. Se trata de Paulo Casquete Amu, Pastor Valencia Ortiz y otro hombre apellidado Quintero.
De estas tres personas, el perfil que más sobresale es el de Casquete, quien aparece en dos juntas directivas de sociedades anónimas. El extranjero figura como vicepresidente de Vegetarianos de Oro OROVEG S. A. y como tesorero de Láminas Catalina S. A. Además, reside en un residencial en San Pedro de Barva, en Heredia.
En cuanto a Valencia y Quintero, preliminarmente no sobresalen como representantes de alguna estructura.
Inicio del caso
La investigación inició tras el hallazgo de una avioneta que se encontraba escondida en una pista clandestina dentro de una finca ubicada en Piedras Blancas de Nicoya. Aquella aeronave fue ubicada el 9 de enero de 2025 y estaba cubierta con sarán y vegetación, con la clara intención de camuflarla con el entorno.
Aquel avión ligero, tipo Cessna, no contaba con droga en su interior, aunque sí se habían detectado rastros de contaminación por estupefacientes. Además, utilizaba la matrícula TI-VSG, que era falsa, según había detallado la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) a las autoridades.
Ese día, el Servicio de Vigilancia Aérea (SVA) realizaba un patrullaje para la verificación de campos de aterrizaje no autorizados, cuando observó un vehículo todoterreno salir a gran velocidad. Tras una persecución, el carro fue intervenido minutos después. En las afueras de la aeronave fueron encontradas varias pichingas con combustible y otros artículos.









