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Maraña burocrática disparó en un 82% nombramiento de interinos en la CCSS

Hay más de 3 mil empleados que tienen más de 15 años trabajando de forma interina

Por Luis Valverde | 29 de Ago. 2018 | 12:05 am

Una gruesa maraña burocrática envuelve a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) en el tema de nombramientos de su personal, al punto que la entidad tiene en la actualidad más trabajadores de forma interina que en plazas en propiedad.

La situación es compleja, y aunque han habido intentos por ordenar la casa, al final la bola de nieve ha seguido creciendo, al punto que a julio de este año seis de cada diez empleados del Seguro Social estaban en un nombramiento bajo interinazgo.

Un análisis elaborado a partir de las listas de trabajadores del Módulo de Información de la Dirección de Administración y Gestión de Personal de la entidad en la última década, revela que la situación no fue siempre así.

De hecho, para 2008 la situación era distinta. De los 43.388 trabajadores nombrados a julio de ese año, 24.703 estaban en propiedad y 18.685 como interinos. Es decir, estos representaban apenas un 43% del total.

La situación comenzó a variar y la Caja empezó a requerir cada vez más personal. La ausencia de nuevas plazas, las necesidades de cubrir ciertas áreas ante inopias, movilidad interna, renuncias y otras situaciones internas llevaron a que cada vez más se nombrara a personal de forma interina hasta que para 2013 y 2014 se produjo el punto de quiebre: por primera vez hubo más interinos que personal en propiedad.

 

La situación es así en todas las áreas del Seguro Social. En la parte administrativa creció un 60%, en Enfermería fue de un 113%, entre profesionales en ciencias médicas el aumento fue del 64,5% y en servicios generales un 92,8%.

En el área administrativa hay personal de jefaturas, secretarias, oficinistas, supervisores y técnicos, en enfermería están todos los profesionales de esta rama más algunos que hacen tareas de apoyo; en ciencias médicas se ubican todos los médicos químicos, psicólogos, odontólogos, etc; y finalmente en servicios generales el personal de mantenimiento, limpieza, transporte, vigilancia, entre otros.

 

De todos los sectores, solo se produjo un aumento en los nombramientos en plazas para los profesionales en ciencias médicas.

En los restantes sectores más bien hubo una disminución de acuerdo al mismo cuadro generado por la CCSS.

 

 

El problema se ha agudizado desde 2016 cuando tras una acción presentada ante la Sala Constitucional por el Sindicato Nacional de Enfermería se suspendió la aplicación de un reglamento que pretendía ordenar el tema de los nombramientos en la entidad.

La normativa se suspendió debido a que tenía varias carencias, entre ellas imposibilidad de los trabajadores de apelar ante una instancia distinta al jefe inmediato que realizaba el nombramiento y ambigüedad en los requisitos: por ejemplo se aceptaban cursos y atestados distintos o que no tenían que ver con la función para la cual estaban aplicando.

"Se designó una matriz de designación de puestos, por ejemplo un asistente de pacientes podía competir para plazas de auxiliares de quirófanos y le quitaron así el puesto a gente que era más idónea, solo por un tema de antigüedad. Eso generó mucha inseguridad legal. Desde entonces los concursos no se pueden dar", indicó el secretario general del Sindicato Nacional de Enfermería Lenín Hernández, quien cuestionó que hasta ahora la Caja no ha querido resolver el problema.

En efecto, tanto sindicatos como trabajadores están a la espera de que se resuelvan las inconformidades con el reglamento; mientras tanto, echan mano a cargos interinos.

La situación fue catalogada por el directivo de la entidad Mario Devandas, como "una barbaridad que revela que la administración del recurso humano no es la más eficaz".

Devandas señaló que han existido intentos por resolver el problema; sin embargo, en el camino se han tomado con una maraña burocrática hasta ahora imposible de franquear.

Por ejemplo existe una amplia movilidad laboral interna de personal que se postula por cargos interinos, de modo que cuando queda un espacio un trabajador en una plaza interina intenta pasarse a esa, entonces aparece un tercer trabajador que busca moverse al puesto que dejó la segunda persona y así sucesivamente.

Esta "cadena de interinazgos" ha venido creciendo con el tiempo convirtiéndose en una gran bola de nieve que impide arraigo del personal.

Otro elemento es cuando queda alguna plaza en propiedad vacante que de acuerdo con el secretario general del Sindicato de Enfermería de la CCSS literalmente desata "una carnicería" por ese puesto.

"Una vez visitando un hospital me reuní con la directora de Enfermería y resulta ser que en ese momento llaman que un compañero sufrió un accidente y el muchacho había fallecido… sin mentirle, a la media hora estaban llamando a la Dirección Médica preguntando quién era el próximo al que tenían para un nombramiento… la gente está tan desesperada por una plaza que se pierde el lado humano, se vive una carnicería en ciertos hospitales donde los nombramientos largos son muy pocos", ejemplificó Hernández.

Devandas también asegura conocer casos similares: "Una muchacha en Tarrazú tenía 13 años de interina, con notas 100 en todo y resulta que la sacaron del concurso y nombraron a una persona con un año de haber entrado. Después de 13 años se quedó sin trabajo… eso tiene que cambiar".

Según el funcionario la alternativa es que se levante el requisito de efectuar un concurso y después de cierto tiempo en que una persona ha estado interina, pueda optar por una plaza vacante si ésta existe.

 

 

 

Datos de la misma entidad dan cuenta de que prácticamente un 27% de los interinos tienen entre cinco y nueve años en la entidad, pero hay personal con mucho más años.

A nivel administrativo el personal interino goza de los mismos derechos que los que se encuentran en propiedad, tanto en salarios como en pluses y beneficios salariales. El problema surge a partir de la inestabilidad que significa que su cargo puede desaparecer en cualquier momento y que no puede acceder a ciertos facilidades como créditos debido a su condición.

Hace una semana precisamente, el Sindicato Nacional de Enfermería cuestionó a la Gerencia de la entidad debido a atrasos en los salarios del personal interino.

Precisamente este lunes la Junta Directiva de la Entidad recibió una carta del Sindicato de Enfermería en donde exhortan a retomar el reglamento.

 

Los representantes de Enfermería se comprometieron a retirar la impugnación a nivel jurídico a cambio de crear una mesa de diálogo que permita llegar a un acuerdo y solventar la situación.

Además, piden una audiencia para hablar del tema.

La CCSS tiene en su planilla aproximadamente el 2,6% de la población empleada en el país y el 18,5% del total de personas que trabajan para el sector público, lo que implica que por su capacidad de absorción, las políticas y prácticas en cuanto a la gestión del recurso humano son de trascendencia nacional.

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