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María Tacsan tenía pruebas de supuesta infidelidad y quería divorciarse del sospechoso de asesinarla

Jorge Tacsan narró relación de María con su pareja Carlos Pérez

Por José Adelio Murillo | 4 de Jun. 2024 | 8:04 pm

Durante una audiencia la tarde de este martes, Jorge Tacsan, el padre de la presunta víctima de femicidio María Tacsan, volvió a narrar frente a un tribunal cómo era la relación de su hija con el esposo y presunto asesino, Carlos Pérez.

Desde este martes, el médico Carlos Andrés Pérez está otra vez en el estrado de acusado, tras ser absuelto en el primer juicio, realizado en marzo del 2023. Tanto la Fiscalía como la familia apelaron y se ordenó que el debate se realizara nuevamente, por el supuesto femicidio ocurrido en setiembre de 2020. 

Según relató, la relación aparentemente era buena, pero la familia de la mujer notaba cierto control del acusado sobre ella. Cuando los visitaba, ella siempre estaba apurada, con prisa y angustia, y manifestaba que debía llegar antes que él lo hiciera.

María no hablaba mucho sobre su matrimonio con sus papás para no preocuparlos, pero sí un poco más con sus hermanas. Tacsan y Pérez estuvieron 10 años casados y en reuniones familiares, notaban actitudes diferentes en comparación con sus otros yernos.

Solo María podía servirle la comida. Cuando teníamos actividades en la familia, él no comía lo que comían los demás y María tenía que prepararle la comida para que él se quedara tranquilo. 

Consultado por la fiscal del caso, el padre relató que a mediados de 2020, María le comentó que "Carlos volvió con esa mujer", haciendo referencia a una supuesta amante que tenía el sospechoso de femicidio, esto en Guanacaste donde laboraba por temporadas.

Me dijo que era una compañera de trabajo con la que tenía una relación íntima, supuestamente en el apartamento que él alquilaba en Liberia. María encontró ropa íntima y comidas que ella no había comprado. Ella tenía la sospecha y me lo dijo directamente. 

Yo no supe qué decirle, me sentía muy dolido por la situación. Hubiera querido defenderla y traterla para nuestra casa para que dejara a ese hombre. 

En 2020 previo al posible asesinato, María le comentó a Carmen su deseo de divorciarse. Estaba preparando todo para que él no tuviera forma de negarse, consiguiendo documentación y fotos.

Inclusive, don Jorge narró cómo al revisar algunas llamadas, María se enteró de que su esposo tuvo "deslices" y conversaciones cariñosas con otras mujeres.

La víctima de femicidio entregó a su madre una lista de esas comunicaciones que había recopilado, aparentemente de expresiones amorosas de Carlos con otras mujeres. María les pidió guardarlo por si en algún momento lo necesitaba.

Inclusive tuvieron una separación al tener 2 años de estar casados. Según el padre de la víctima, Pérez "echó" a María como un mes y después llegó a reconquistar. Volvieron a la casa y no supieron la razón de lo que pasó. "Decía que él era dueño de la casa y hacía lo que quería".

María era muy amistosa, tenía muchos amigos y amigas. A Carlos no le gustaba mucho que ella se relacionara y le tenía limitaciones, para hablar con amigas María decía que hablaba con el mecánico y así evitar problemas. 

Así se enteraron

Tanto doña Carmen Ulate como don Jorge, papás de la víctima, tenían contacto casi a diario con su hija y el día de la muerte no fue la excepción. Ambos estaban en Venecia de San Carlos, en una finca propiedad de la familia.

Estuvieron intentando contactarla alrededor de las 11:00 a.m., para conversar con ella y pedirle ayuda con unas transacciones bancarias. Llamaron tanto al teléfono de la casa como al celular de María. También trataron de comunicarse mediante mensajes de texto, pidiéndole contestar las llamadas.

Luego hubo una llamada que recibió don Jorge al teléfono de su casa, pero no tenía como identificar el número que le llamaba. Contestó y nadie le respondió, por lo que finalmente colgó. En horas de la tarde siguieron intentando hablar con María, pero sin éxito.

Doña Carmen y don Jorge se enteraron del fallecimiento hasta alrededor de las 7:00 p.m., cuando la mamá llamó al esposo de su hija y él les avisó que algo había pasado, que llamó al 9-1-1 y María ya estaba sin signos vitales.

Según don Jorge, ellos se trasladaron esa noche desde San Carlos hasta Heredia sin saber con razón exacta qué provocó la muerte. Les dijeron que probablemente le falló el corazón, pero nunca supieron la causa médica.

Algo que les extrañó, porque María tenía un estilo de vida saludable y era muy deportista, nadaba, participaba en juegos nacionales, competía en aguas abiertas y tenía gran resistencia y capacidad al punto que ganó competiciones. Por eso no podían creer que se le detuvo el corazón. 

Cuando nos dijo que ella estaba muerta no habló mucho. Dijo que tal vez si él hubiera llegado media hora antes hubiera podido hacer algo. En otro momento dijo que la encontró tibiesita, acurrucadita. Eso lo dijo a mi esposa en el cementerio, cuando íbamos a enterrar las cenizas.

Hasta días después, se enteraron a través de las noticias que estaban arrestando al médico como presunto homicida de su hija, alrededor de una semana después de la muerte.

En ese momento soltamos el llanto porque anduvimos varios días con él y hasta nos llevó a almorzar. Yo creo que él trataba de congraciarse hasta cierto punto. 

Cuando pasó lo que pasó yo vi que Carlos parecía tranquilo, pero inquieto. Yo le notaba cierta ansiedad, como apresurado. Estaba atento con nosotros y tenía un comportamiento diferente a antes, porque él siempre anduvo distante y en la relación intermediaba María. 

Si queríamos visitarla en la casa había que preguntar: ¿Carlos no se enoja? No podíamos verla mucho. 

Tacsan también confirmó la presencia de cámaras de seguridad dentro de la vivienda donde convivía su hija con el entonces yerno, en San Rafael de Heredia. A través de ellas, alguna vez les mostró cómo vigilaba a los perros, aunque no tenía la certeza si funcionaban al momento de la muerte.

Don Jorge también explicó como la muerte de María ha afectado a su familia hasta el día de hoy.

Yo no soy llorón, pero me han dolido mucho las lágrimas de mis hijas y de mi esposa. A ellas les ha afectado emocionalmente. Muchas veces me desvelo y no puedo dormir pensando en el crimen no está resuelto. Me duele en el alma que a mi hija no se le hizo justicia.

 

 

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