Mascarillas sí, separación por asientos no: así regresarían los vuelos internacionales
DGAC afina lineamientos para regreso operativo una vez que pase lo peor del COVID-19
(CRHoy.com). Con mascarillas pero sin separación de asientos. Así se resume la solicitud que realiza la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés) para cuando se reanuden los vuelos internacionales tras los impactos más severos de la pandemia por el coronavirus COVID-19.
El pasado martes 5 de mayo la organización, en cuyos lineamientos se rigen las aerolíneas mundiales, emitió un pronunciamiento donde avalan el uso de coberturas faciales (o máscaras) para pasajeros y miembros de la tripulación.
Esta medida podría ser obligatoria, pero de manera temporal como medida de bioseguridad ante la propagación de la enfermedad.
Eso sí, la IATA dejó en claro que no apoya las medidas de distanciamiento físico dentro de los aviones, lo cual obligaría a dejar vacíos los "asientos intermedios" entre los pasajeros.
"La evidencia sugiere que el riesgo de transmisión a bordo del avión es bajo. El uso de máscaras por parte de los pasajeros y la tripulación reducirá el riesgo ya bajo, al tiempo que evitará los dramáticos aumentos de costos para los viajes aéreos que traerían las medidas de distancia social a bordo", citó la organización, a través del reporte oficial.
La organización recalcó que la mayoría de las aerolíneas volverán a los aires cuando los gobiernos consideren que existen las medidas seguras para hacerlo.
"Debemos llegar a una solución que brinde a los pasajeros la confianza para volar y que el costo de volar sea asequible. Uno sin el otro no tendrá un beneficio duradero", dijo Alexandre de Juniac, director general de IATA, en el reporte.
¿Qué otras medidas solicita la organización?
- Control de temperatura de pasajeros, trabajadores del aeropuerto y viajeros.
- Procesos de embarque y desembarque que reduzcan el contacto con otros pasajeros o tripulación.
- Limitar el movimiento dentro de la cabina durante el vuelo.
- Limpieza de cabina más frecuente y profunda.
- Procedimientos de catering simplificados que reducen el movimiento de la tripulación y la interacción con los pasajeros.
IATA está a favor del pasaporte de inmunidad (que certificará la sanidad de pasajeros) como medida temporal –no obligatoria- durante la crisis. Este documento ha sido planteado por algunos países europeos.
"La evidencia, aunque limitada, sugiere que el riesgo de transmisión de virus a bordo de un avión es bajo, incluso sin medidas especiales", detalló la entidad.
¿Por qué dejar un asiento vacío como separación entre pasajeros no serviría? Según la IATA, aunque esto se haga, no se proporcionará el espacio recomendado de distanciamiento entre 2 personas. "La mayoría de las autoridades recomiendan 1 o 2 metros de distancia, mientras que el ancho promedio del asiento es inferior a 50 centímetros".
Incluso, la organización estima que la implementación de los 'asientos vacíos de por medio' cambiarían la economía de la aviación "al reducir el factor de carga máxima al 62%. Lo cual, está muy por debajo del factor de carga de equilibrio promedio en la industria del 77%"".
Así las cosas, con menos asientos para vender, los costos unitarios aumentarían considerablemente. "En comparación con 2019, las tarifas aéreas deberían aumentar drásticamente, entre 43% y 54% dependiendo de la región, solo para alcanzar el punto de equilibrio", concluyó IATA.
Realidad tica
En el país, a finales de abril, la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) estudiaba diferentes escenarios para cuando el momento oportuno llegue.
"Los aeropuertos no se cerraron. Se han mantenido los servicios que ofrece el Estado y muy en coordinación con los gestores interesados (Aeris en el Juan Santamaría y Coriport en el Daniel Oduber). Evidentemente, el regreso a la actividad aeronáutica no es algo que se va a sentir muy latente de la noche a la mañana. Será un proceso gradual que dependerá de muchísimos factores", expuso Luis Miranda Muñoz, subdirector de la DGAC, el 29 de ese mes en entrevista con CRHoy.com.
La nueva normalidad para el sector llegará de la mano de un cúmulo de factores que están bajo la lupa de la DGAC: el momento en el que el país levante las restricciones migratorias al ingreso de turistas, el comportamiento de la demanda en las aerolíneas y las facilidades con las que esas empresas atraigan clientes para realizar los vuelos mediante las medidas sanitarias más pertinentes. Ninguno de esos 3 ámbitos permite una certeza absoluta de lo que ocurrirá.
"Se está trabajando en los protocolos de atención que regirían una vez que la restricción migratoria se levante. Podríamos considerar que, muy de la mano con lo que dispone el Ministerio de Salud, es lo que se respetaría para proceder con la aplicación. Se tiene que garantizar el distanciamiento social como primera medida de salud y seguridad para el pasajero", citó Miranda.

