Los peajes sin agujas ya vienen en camino
El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) prepara un proyecto de ley para habilitar en el país peajes sin agujas, conocidos por el término en inglés free flow.
Este sistema se usa en otros países con el fin de agilizar el cobro de peajes y el tránsito de vehículos, pues elimina la obligación de detenerse.
La tecnología en cuestión aplicará para todos los peajes del país, tanto los administrados por el Gobierno como los privados.
Actualmente las carreteras del país que cuentan con cobro de paso son la ruta 32 y la Florencio del Castillo, gestionados por el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi). El otro caso es la ruta 27, concesionada a Globalvía.
El MOPT aseguró que la ruta 27 sería la primera en transformarse al sistema free flow porque la empresa estaría interesada en deshacerse de los embudos que provocan los peajes, especialmente el de Escazú.
Además, la propuesta contempla las futuras obras viales que incluirán cobros por transitar. Estas son las ampliaciones de las ruta a San Ramón y la concesión de la Florencio del Castillo, a la que se le añadirán más puestos de peaje a lo largo del trayecto.
Sin embargo, la opción de pagar con efectivo no se eliminará del todo. El ministro Efraím Zeledón aseguró que en todos los peajes se mantendrá al menos una casetilla que permita el pago con monedas y billetes. Esto se hará para aquellos usuarios que no quieran adaptarse a la nueva tecnología y atendiendo jurisprudencia de la Sala Constitucional.
Marchamo digital puede usarse en peajes
Zeledón evitó mencionar si los peajes sin agujas usarán el marchamo digital para hacer el cobro a los conductores.
El Instituto Nacional de Seguros (INS) confirmó a este medio que la tecnología RFID del marchamo digital también sirve para sistemas de fotomultas y peajes free flow.
Esto es posible porque la etiqueta del marchamo digital puede leerse por medio de dispositivos que escanean la información guardada en el sticker. Estos equipos se colocan en las casetas de peaje, capturan la información del vehículo que pasó y genera el cobro a una tarjeta.
El sistema no incorpora GPS ni rastreo de ubicación, pero sí queda el registro de que el vehículo pasó por ese peaje, como sucede cuando se paga con tarjeta o quickpass.
Un ejemplo cercano es Panapass, instalado en Panamá, donde las casetas tienen dispositivos para leer la placa del vehículo y hacer el cobro sin obligarlo a detenerse.
