Nivel del lago del volcán Poás disminuyó medio metro en una semana
Se registran hasta 600 pequeñas erupciones o borbollones
El nivel del lago del volcán Poás experimentó una disminución de 50 centímetros en una semana, según reportó el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori).
El reporte indicó que el lago se separó en 2 o 3 pozos de agua centradas en la Boca A, es decir, al sur en el sitio del antiguo domo y foco eruptivo de la actividad de 2017.
También se localizó separación en la Boca C, es decir, el foco eruptivo de las actividades volcánicas de los últimos 7 años.
En cuanto a la vigilancia satélite, se detectó el 2 de febrero un valor normal de 50 toneladas de dióxido de azufre (SO2), así como tampoco se encontró anomalía térmica en el Poás el 4 de febrero, es decir, 1 día antes de la aparición de la combustión de azufre en el cráter que produjo incandescencia el 5 de febrero por 24 horas.
"Se observaron, mediante dron, pocos impactos y bombas volcánicas en el fondo del cráter muy cerca de la boca C (foco eruptivo) por las erupciones de la semana. La ceniza recolectada es rica en material alterado", reportó Ovsicori.
Actividad eruptiva y sísmica
El reporte de Ovsicori relató que el volcán Poás continúa manifestando erupciones hidroterminales de bajo impacto.
Señala también que los registros sónicos evidencian frecuencia en las erupciones, no obstante, experimentan variaciones significativas de un día para otro.
"En ocasiones se logran registrar más de 600 eventos diarios, mientras que en otras no sobrepasan las 50. Esta semana se registraron 3 erupciones que lograron arrojar material (ceniza, agua, sedimentos y fragmentos de roca) a más de 100 metros sobre el lago, la mayor el día 6 a la 1:07 a.m, con una columna que se levantó por lo menos 300 metros", indicó el reporte.
En cuanto a la actividad sísmica, los expertos detallaron que desde abril de 2023 se viene dando un tremor volcánico en la zona, es decir, vibraciones volcánicas prolongadas que se relacionan con la circulación de fluidos dentro del macizo.
"Los tremores de corta duración, frecuentes durante el segundo semestre de 2023 desaparecieron hacia el final de ese mismo año, pero representaron un precursor importante de un incremento en la actividad hidrotermal.
"Estos parámetros sísmicos, además de la actividad tipo borbollón, frecuentes erupciones hidroterminales y actividad convectiva sobre fumarolas subacuáticas, indican que la actividad que ha estado manifestando el volcán es de origen muy superficial, probablemente asociada con actividad hidrotermal", precisó el informe.
Reconoció también que para el arranque de 2024 existen erupciones hidroterminales de tipo geyser de impacto bajo y cuando se arroja material como roca o sedimento de lago está a más de 100 metros de altura sobre el lago.
Ovsicori detectó que en ocasiones se registran hasta 600 pequeñas erupciones o borbollones en el volcán Poás.
