Nuevo hospital de Puntarenas tiene fallas críticas y correcciones se extenderían hasta 2027

El nuevo Hospital Monseñor Sanabria mantiene 36 fallas críticas relacionadas con infraestructura, equipamiento y sistemas electromecánicos. Algunas de las correcciones previstas se extenderían hasta 2027.
Así lo concluye un informe de la Auditoría Interna de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), que analizó el Plan Remedial elaborado para corregir los problemas detectados en el centro médico de Puntarenas.
Durante la etapa inicial de operación del hospital se reportaron más de 4.400 inconformidades. Tras una revisión y depuración técnica, la Dirección de Arquitectura e Ingeniería (DAI) determinó que 1.406 de esos reportes correspondían a responsabilidades directas del contratista Van Der Laat y Jiménez.
La Auditoría también señala que el contratista clasificó 674 inconformidades como casos que no debían atenderse mediante garantía. Sin embargo, la administración revisó esos reportes y concluyó que 217 sí calificaban como aspectos cubiertos por la garantía de la obra.
Entre todos los hallazgos identificados, la institución determinó que existen 36 inconformidades críticas. Los problemas afectan áreas clave para la operación del hospital.
Según el informe, las incidencias se concentran principalmente en sistemas de climatización y ventilación, respaldo eléctrico, calidad de energía, automatización de edificios, bioseguridad, accesibilidad y seguridad ocupacional.
Esas 36 fallas continúan pendientes o en proceso de solución. Para atenderlas se presentó un Plan Remedial Integral elaborado por el Consorcio Van der Laat y Jiménez-Ingelectra.
Problemas afectan áreas sensibles del hospital
Hay problemas en los sistemas de aire acondicionado y ventilación. También aparecen fallas relacionadas con el respaldo eléctrico para áreas críticas y afectaciones a equipos médicos sensibles.
La lista incluye además incumplimientos de accesibilidad, vulnerabilidades en sistemas de generación eléctrica y fallas en los sistemas automatizados de control del edificio.
Además, se reportan observaciones relacionadas con puertas de acceso, áreas de lavandería, circulación interna, acabados arquitectónicos y condiciones de seguridad ocupacional.
Entre las incidencias reportadas figura una inconformidad asociada a contaminación fúngica, presencia de moho, suciedad y deterioro de acabados.
Asimismo, se reportan problemas vinculados con accesos para personas con movilidad reducida y exposición a la intemperie en algunas zonas del hospital.
Otros hallazgos se relacionan con riesgos de caída en cubiertas y azoteas, inconsistencias en flujos de ropa sucia y desechos, así como afectaciones en pisos, cielos rasos y otros componentes de la infraestructura.
Avance alcanza 56%
El plan correctivo presentado por el consorcio agrupa las 36 inconformidades críticas en una matriz de acciones.
Las medidas incluyen reparaciones, ajustes técnicos, rediseños, estudios especializados, revisiones de planos, pruebas de equipos y otros trabajos.
Sin embargo, el informe señala que el avance global de los pendientes alcanza un 56%.Además, el cronograma muestra diferencias importantes en los tiempos de ejecución.
Mientras algunas acciones tienen plazos de semanas o pocos meses, otras fueron programadas para completarse a finales de 2026.
Incluso, algunas intervenciones contemplan fechas de finalización hasta enero de 2027.
Auditoría cuestiona incumplimiento de plazo
Uno de los principales señalamientos del órgano fiscalizador se relaciona con el tiempo previsto para corregir las fallas.
El 28 de enero de 2026, la Presidencia Ejecutiva de la CCSS se reunió con autoridades institucionales, representantes del hospital y miembros del consorcio responsable del proyecto.
De acuerdo con la minuta de ese encuentro, las partes acordaron un plazo de seis meses para resolver completamente las inconsistencias detectadas.
No obstante, la Auditoría concluyó que el cronograma incluido en el Plan Remedial supera ese periodo.
Advierten riesgos para usuarios y servicios
En sus conclusiones, la Auditoría advierte que las inconformidades requieren una atención definitiva antes de que venza el periodo de garantía de la contratación.
El informe también señala que la complejidad técnica de varias soluciones representa un desafío adicional.
A esto se suma la necesidad de ejecutar trabajos dentro de áreas que ya se encuentran operando y brindando atención a pacientes.
Según la Auditoría, esta situación incrementa el nivel de exposición para usuarios y personal del centro médico.
Por esa razón, el órgano fiscalizador pidió a la administración valorar los riesgos asociados a la ejecución integral del Plan Remedial.