¡Ojo! Estas son señales que lo pueden alertar de sufrir hipertensión arterial

(CRHoy.com) La hipertensión es una afección que ocurre cuando la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes arteriales es demasiado elevada.
En nuestro país, al menos una tercera parte (37.2%) de la población adulta sufre de esta enfermedad, según datos de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).
A esta patología se le conoce como una enfermedad silenciosa debido a que no siempre viene acompañada de síntomas de alerta, ocasionando daños progresivos en la salud a lo largo de los años e incluso la muerte.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), de los 1.280 millones de adultos que sufren esta enfermedad, al menos el 46% desconoce que la padece.
Ante eso, los especialistas apuntan ciertas señales que pueden alertar a las personas de sufrir eventualmente esta enfermedad:
- Dolores de cabeza.
- Hemorragias nasales.
- Ritmo cardiaco irregular.
- Alteraciones visuales.
- Zumbido en los oídos (acúfenos).
Mientras que en casos más graves, las señales podrían ser:
- Cansancio.
- Náuseas.
- Vómitos.
- Confusión.
- Ansiedad.
- Dolor torácico.
- Temblores musculares.
Jéssica Navarro, médica, nutricionista y coordinadora del Programa de Enfermedades Crónicas No transmisibles de la CCSS, en el manejo de la hipertensión, una presión arterial dentro de un rango normal debe mantenerse por debajo de 140/90 (milímetros de mercurio) para permitir un adecuado flujo sanguíneo a todas las partes del organismo.
Si la presión excede este límite y persiste esta condición, el riesgo de que una persona sufra un evento cerebro o cardiovascular aumenta.
Cuanto más alta es la presión en las arterias, más esfuerzo debe realizar el corazón para bombear; lo que puede ocasionar daño severo en este órgano u otros, entre ellos el cerebro, los riñones y los ojos.
Según explicó la especialista, esta condición es más frecuente en personas adultas de mediana edad y adultas mayores, sedentarias, con exceso de grasa corporal, colesterol y triglicéridos altos, pero también puede ser hereditaria.
Por ese motivo, recomiendan adoptar un estilo de vida saludable que involucre la práctica regular de actividad física, mantener un peso corporal saludable, una alimentación baja en sodio, evitar el tabaquismo.
Además, cumplir con el tratamiento farmacológico, que destaca como la principal acción para prevenir y controlar la hipertensión arterial.