Pacientes con cáncer esperan más de 600 días por una resonancia magnética en la CCSS

Pacientes oncológicos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) esperan hasta 648 días para someterse a una resonancia magnética, pese a ser considerados casos prioritarios. Así lo advierte un informe de la Auditoría Interna sobre la gestión del Centro Nacional de Imágenes Médicas (CNIM).
El documento detalla que, en promedio, estos pacientes esperan 115 días por el estudio, aunque los plazos máximos superan el año y medio. Esta situación podría afectar la detección oportuna y el inicio de tratamientos en enfermedades de alto riesgo.
La revisión incluyó 418 solicitudes de resonancia magnética y evidenció que los tiempos de espera varían según el tipo de ingreso. Los pacientes de consulta externa, que representan el 60% de los casos analizados, registran un promedio de 189 días, con extremos de hasta 821 días.
En contraste, quienes se encuentran hospitalizados presentan un tiempo promedio menor, de entre 11,5 y 13 días. Aun así, la Auditoría advierte que estos plazos inciden negativamente en la atención, ya que prolongan los internamientos y reducen la rotación de camas, lo que limita el ingreso de nuevos pacientes.
El informe también identificó que pacientes que recurrieron a recursos de amparo para acceder al estudio enfrentaron esperas promedio de 234 días, lo que evidencia barreras persistentes en el acceso oportuno a este diagnóstico.
Falta de registro
Uno de los principales hallazgos es la falta de un registro consolidado. El Centro Nacional de Imágenes Médicas no cuenta con una lista clara de pacientes pendientes de una resonancia magnética, lo que impide dimensionar con precisión la lista de espera y aumenta el riesgo de atrasos u omisiones en diagnósticos.
Actualmente, las solicitudes se gestionan a través de la plataforma SharePoint institucional, donde se almacenan según la fecha de la cita de control con el especialista. Sin embargo, la Auditoría señala que este mecanismo no garantiza una programación oportuna, ya que no existe un tiempo promedio definido para la realización de los estudios.
A esto se suma el incumplimiento de la normativa interna, que establece que las resonancias deben agendarse al menos 30 días antes de la cita de control médica, lo cual no se cumple en la práctica.
El problema no se limita a la realización de los estudios. La Auditoría también evidenció un rezago importante en la lectura e interpretación de las resonancias magnéticas.
Estudios pendientes
En diciembre de 2025, el CNIM acumulaba 11.570 estudios pendientes de reporte. De estos, 10.933 correspondían a consulta externa, 306 a pacientes oncológicos y 331 a personas hospitalizadas.
El atraso en la lectura alcanza hasta 570 días en algunos casos, especialmente en estudios de cerebro y cuello, lo que retrasa decisiones clínicas clave y afecta la continuidad del tratamiento.
La Auditoría advierte que este rezago representa un riesgo significativo para la oportunidad diagnóstica, especialmente en pacientes con condiciones graves como el cáncer, que requieren intervenciones rápidas para mejorar su pronóstico.
En sus conclusiones, el órgano fiscalizador señala que la gestión del CNIM enfrenta "riesgos significativos" que afectan la capacidad institucional para garantizar diagnósticos oportunos y la continuidad de los tratamientos.
Además, recuerda que, según la normativa y la jurisprudencia constitucional, los servicios de salud deben brindarse de forma eficiente, continua y oportuna, sin que la falta de recursos sea una justificación válida para los retrasos.
Por ello, la Auditoría instó a la administración activa a valorar los hallazgos y adoptar medidas para fortalecer la gestión de las resonancias magnéticas, reducir los tiempos de espera y mejorar la calidad de la atención, especialmente en los casos de mayor riesgo clínico.