Piden al MOPT aclarar estado de expropiaciones para construcción de punta sur en vía a San Carlos
Vecinos plantean que ministro presente documentación ante autoridades municipales
La Asociación Procarretera a San Carlos solicitó al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y al Poder Ejecutivo clarificar el estado de los trámites de expropiación para la punta sur de la carretera a San Carlos, entre Sifón de San Ramón y San Miguel de Naranjo.
Esa agrupación, que por 35 años ha acompañado la gestión del proyecto de construcción de la vía, plantea que Efraím Zeledón Leiva, ministro del MOPT, se apersone al Concejo Municipal de San Carlos con las pruebas de que todas las expropiaciones están listas para arrancar con las obras.
El viernes 23 de mayo, el MOPT giró la orden de inicio para que la empresa Constructora MECO S.A. arranque con la fase de diseño y construcción de la punta sur. Un trazado de 8.6 kilómetros, a 4 carriles, cuyo costo total ronda los $200 millones y que deberá estar listo en 20 meses. Es decir, a inicios de 2027.
La Asociación Procarretera a San Carlos sostiene que en diferentes oportunidades han pedido documentación de los trámites expropiatorios pendientes en la punta sur, pero que no han recibido respuesta. En junio de 2023, el MOPT estimó que la cantidad de expropiaciones pendientes en este punto del proyecto era de 185.
Los recursos para las expropiaciones ya están contemplados por el Ministerio de Hacienda por un monto superior a los ₡8.300 millones.
El proyecto total está conformado por otros 2 trayectos: el central, entre La Abundancia de Ciudad Quesada y Sifón de San Ramón (a un 70% de avance de construcción y en pausa desde agosto de 2018) y la punta norte (entre Florencia y La Abundancia de Ciudad Quesada, en operación desde 2018).
Los recursos para finalizar todos los tramos pendientes provienen de un crédito otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y administrado por el MOPT.
Según la organización, es positivo la orden de inicio para la punta sur, pero advirtieron que sin avances reales en el tramo central, el uso de la punta sur será limitado.
"Ese sector enfrenta los principales desafíos geotécnicos, y hace apenas unas semanas vimos con preocupación como, pese a que varias empresas mostraron interés, solo una participó en el concurso. Esa es la realidad que más debería preocupar", citó la asociación, en un comunicado de prensa divulgado este viernes.
La Administración Alvarado Quesada (2018-2022) firmó un crédito con el BID que contenía los $200 millones para este proyecto, pero condicionados a una serie de requisitos que a hoy están pendientes. El gobierno, con el respaldo del diputado José Joaquín Hernández, del Partido Liberación Nacional (PLN), negociaron con el BID para eliminar los condicionamientos para el uso de los recursos.
Tras un ajuste del crédito inicial que el BID acordó para la ampliación de la carretera Interamericana Norte, entre Barranca y Limonal, se lograron asegurar $335 millones para el proyecto total de la carretera a San Carlos.
La punta sur contempla 8 pasos superiores y 3 puentes nuevos a 4 carriles. Quedaría muy similar a la punta norte que ya está en operación.
En el caso del tramo central, el MOPT y el BID estudia la única oferta planteada por la empresa China Harbour Engineering Company (CHEC, por las siglas en inglés) para retomar el tramo central con un presupuesto estimado de $136 millones.
La conclusión de la punta sur y las obras en el tramo central (si se adjudican este mismo año) podría tardar 3 años.

Conexión entre la punta norte y el tramo central del proyecto, en operación desde 2018. Cortesía Asociación Procarretera a San Carlos
Antecedentes del proyecto
El diseño original de la carretera procuraba que la vía fuera de 2 carriles, 1 por sentido. Sin embargo, en 2014, se aprobó la posibilidad para que el trazado pasara de 2 a 4 carriles.
El proyecto tiene 2 tramos pendientes: el central, que quedó con un avance superior al 70% en 2018, cuando la Administración Alvarado Quesada acordó finiquitar el contrato con la empresa constructora Sánchez Carvajal para reformular el proyecto, y la punta sur.
La empresa local estuvo a cargo durante 10 años, hasta que la Administración Alvarado Quesada (2018-2022) optó por romper el contrato y enderezar el rumbo de la obra.
Desde agosto de 2018, la construcción está paralizada, con un 76% del trazado ya asfaltado.
Hasta 2018, el proyecto había consumido $291 millones de recursos estatales. Una cifra notablemente superior a los $61 millones estimados en 2005, cuando la obra comenzó a cargo de la constructora taiwanesa RSEA.
Entre los pendientes por resolver destacan: un hundimiento en el kilómetro 21, la necesidad de construir un nuevo puente sobre el río Laguna y el rediseño del trazado tras la existencia de un humedal en una parte del trayecto.
En total, según estimaciones dadas por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) de la Universidad de Costa Rica (UCR), hay 40 puntos críticos por atender debido a inestabilidades geológicas.
Otro aspecto pendiente es la ampliación a 4 carriles de los 8 puentes mayores que comprenden el corredor vial.
