Policías se exponen a cianuro utilizado en piletas artesanales a la orilla del río San Juan
Hallazgos en Conchuditas y finca La Chachalaca evidencian riesgos para la salud y el ambiente, en medio de aumento de decomisos de este químico

Los policías de la Fuerza Pública que han estado ingresando constantemente al cerro Conchuditas y a finca La Chachalaca, en la zona fronteriza con Nicaragua, corren el riesgo de sufrir accidentes y problemas graves de salud al entrar en contacto con piletas de cianuro, un químico utilizado en el proceso artesanal de extracción de oro.
Un grupo de oficiales descubrió recientemente una serie de estanques artesanales a la orilla del río San Juan, en los cuales habría presencia de químicos, presumiblemente cianuro. Estos policías no cuentan con protección especial para evitar el contacto directo, explicó el viceministro de Seguridad, Érick Lacayo.
"Los policías han hecho un intenso trabajo en la zona, abriendo camino, en zonas de difícil acceso con el fin de golpear a esta estructuras criminales, por eso los peligros van desde el uso de armas por parte de dichas estructuras hasta el contacto con estos químicos", explicó Lacayo.
El jefe policial indicó que ya se han realizado capacitaciones con Bomberos y con el Ministerio de Salud para minimizar el riesgo de exposición aunque dejó claro que actualmente es un tema por resolver debido a los constantes decomisos en carretera y que tendrían como destino la minería ilegal en Crucitas, cerro Conchuditas y finca Chachalaca.
El uso de cianuro en actividades mineras, especialmente en procesos de extracción de oro, representa uno de los mayores riesgos tanto para la salud humana como para el ambiente, debido a su alta toxicidad y rápida acción en el organismo.
Este químico actúa impidiendo que las células utilicen el oxígeno, lo que puede provocar asfixia interna. La exposición puede darse por inhalación, ingestión o contacto con la piel. En humanos, puede generar síntomas como dolor de cabeza, mareos, dificultad para respirar, vómitos, convulsiones e incluso la muerte en casos de exposición elevada.

En el ámbito ambiental, el impacto es igualmente severo. El cianuro puede contaminar ríos, quebradas y fuentes de agua potable, afectando de forma inmediata a peces y otros organismos acuáticos. Además, puede alterar los suelos, eliminar microorganismos esenciales y poner en riesgo a especies que dependen de estos ecosistemas.
El peligro se incrementa considerablemente en contextos de minería ilegal, donde este tipo de sustancias se manipula en condiciones precarias, sin controles técnicos ni sistemas de contención. En estos casos, es común el uso de piletas artesanales que facilitan filtraciones o derrames, lo que puede derivar en contaminación directa de cuerpos de agua cercanos.
Especialistas advierten que este tipo de prácticas puede generar daños rápidos y, en algunos casos, irreversibles, particularmente en zonas sensibles o cercanas a ríos, donde el impacto puede extenderse a lo largo de grandes distancias e incluso afectar territorios vecinos.
El Ministerio de Salud alertó sobre un incremento en los decomisos de cianuro en el país y advirtió sobre los riesgos que esto representa para la salud pública y el ambiente, en medio de la persistencia de actividades de minería ilegal en zonas como Crucitas. Este jueves, la institución resguardó 1.500 kilos adicionales de este químico altamente peligroso, lo que confirma —según señalaron— que la problemática continúa activa y requiere un mayor control por parte de las autoridades.
La entidad también advirtió que los tanques de almacenamiento de cianuro se encuentran completamente llenos, lo que evidencia una creciente presión sobre la capacidad institucional para manejar este tipo de sustancias. En ese contexto, el Poder Ejecutivo impulsa el proyecto de ley N.º 24.717 para regular la actividad minera de forma sostenible; sin embargo, la falta de avances legislativos mantiene al país expuesto a los riesgos derivados del uso y manejo inadecuado de este químico.