“Por amor a sus estudiantes”: Profesores pintaron, repararon y decoraron las aulas con recursos propios
Entre brochas, pintura y reparaciones improvisadas, docentes buscan garantizar espacios seguros y funcionales para el aprendizaje

"Si tiene solo unos segundos, lea estas líneas:"
- Docentes están pintando, reparando y acondicionando aulas con tiempo y recursos propios, ante la falta de condiciones básicas en centros educativos.
- La infraestructura escolar presenta un deterioro estructural, con comunidades y educadores asumiendo tareas que no les corresponden institucionalmente.
- 926 centros educativos mantienen órdenes sanitarias activas, lo que evidencia una crisis nacional en la infraestructura educativa y riesgos para estudiantes y personal
Con recursos propios y mucho amor, decenas de educadores tomaron la semana previa a la entrada de clases para pintar paredes, lijar los pupitres, reparar huecos en pisos, puertas y decorar las aulas, con tal de que sus estudiantes encontraran un lugar más ameno en su regreso a clases.
Muchos de ellos documentaron este proceso en sus redes sociales, donde mostraban los cambios que realizaban en las aulas para que estas estuvieran en condiciones adecuadas al regreso de los estudiantes.
Esto no es parte de sus obligaciones, pero sabían que si no lo hacían ellos, nadie se iba a encargar de esas reparaciones.
Una docente de Alajuela, quien prefirió mantener el anonimato, conversó con CR Hoy y señaló que, en su caso, ella y otras compañeras del centro educativo realizaron la remodelación del aula por amor a sus estudiantes. Sin embargo, recalcó que la iniciativa fue financiada con recursos propios, ya que no recibieron ningún apoyo por parte de la junta de educación.
"Fuimos nosotras las que incurrimos en los gastos, nadie nos ayudó. Lo que hicimos fue comprar la pintura a medias con otras compañeras y apenas nos alcanzó. Nos faltaron unos bordecitos del aula, se ven partes de la pintura vieja, pero por lo menos ya se ve decente", relató la funcionaria educativa.
Además, mencionó que, pese a haber solicitado ayuda a padres de familia —tanto para realizar las remodelaciones como para cubrir los gastos—, no recibieron ningún tipo de respaldo.
La docente explicó que, en varias ocasiones, tanto ella como sus compañeras aprovecharon el espacio de la capacitación docente para realizar los trabajos. Según relató, conectaban un parlante para escuchar las charlas mientras acondicionaban el aula para convertirla en un espacio digno para recibir educación.
No obstante, también tuvieron que quedarse fuera del horario establecido, ya que, según explicó, "volver a poner todo y sacar todo para pintar otro día es más cansado. Entonces decidimos quedarnos casi todos esos días, incluso para hacer murales".
"La escuela no estaba tan mal, pero sí ocupaba pintura; por fuera todavía la necesita. Además, se gastó en el aula en detallitos como un abanico, porque hace mucho calor", agregó.
Otra docente llamada Noelia Fallas indicó a este medio que cada año asume con recursos propios la ambientación de su aula, no solo como un elemento estético, sino como una herramienta pedagógica.
Con dinero de su salario compra materiales, imprime, lamina y elabora murales, reglas de clase, frases motivacionales y recursos didácticos para áreas como matemáticas y español, con el objetivo de crear un espacio que favorezca el aprendizaje y la motivación estudiantil.
"Yo compro el papel, las micas para laminarlos, imprimo en mi casa, hago la laminación y todo lo pego yo. Todo prácticamente es trabajo mío, con dinero también de mi bolsillo", relató la docente de primaria a este medio.
La docente también aseguró que la falta de presupuesto para la educación sigue siendo una limitación estructural, y que eso "provoca recortes para todo: comedores estudiantiles, transporte, materiales y becas".
Ministro de Educación: "Las juntas son las encargadas"
Consultado sobre este tema, el ministro de Educación, Leonardo Sánchez, indicó que las juntas de educación son las encargadas de administrar los centros educativos y que, además de los recursos que reciben del MEP, también cuentan con fondos provenientes de municipalidades y otras leyes específicas que pueden invertirse en el mantenimiento de las instalaciones.
Según explicó, cuando los recursos son insuficientes, se recurre a la organización comunal, a los patronatos educativos y a la colaboración de padres de familia, lo que ha derivado en que docentes y comunidades asuman tareas como pintura, limpieza y decoración de aulas. No obstante, reconoció que estas acciones no deberían convertirse en la norma.
"También hay que entender que las escuelas son parte de la comunidad y que los padres de familia no esperan pasivamente. Ellos tratan de mantenerlas en buen estado, bonitas, como espacios seguros y adecuados, con todas las condiciones necesarias para el aprendizaje", destacó.
Y agregó: "Yo aplaudo eso, pero también quiero decirles que estamos haciendo los esfuerzos para dotar de más recursos y, sobre todo, de partidas específicas, para que los fondos estén disponibles y puedan realizar ese trabajo de forma adecuada y sostenida".
Juntas de Educación rurales operan con presupuestos hasta cinco veces menores, señala la Defensoría
La Defensoría de los Habitantes señaló que la reducción sostenida del presupuesto del Ministerio de Educación Pública (MEP) y la débil capacidad de gestión en los niveles locales han provocado una crisis de equidad educativa.
Según el órgano defensor, los recortes acumulados en la inversión educativa han impactado directamente áreas clave como la infraestructura, la alimentación escolar y la contratación de personal de apoyo, lo que compromete la calidad del aprendizaje y la permanencia de estudiantes en las aulas.
Menciona que en varias regiones del país, las Juntas de Educación operan con presupuestos hasta cinco veces menores que los de centros educativos urbanos, lo que limita su capacidad para garantizar condiciones dignas y seguras para la población estudiantil.
Desde un enfoque de derechos humanos, la Defensoría advirtió que esta desigualdad presupuestaria constituye una forma de discriminación estructural, al reproducir desigualdades históricas que afectan a la niñez y la adolescencia en condición de pobreza, así como a estudiantes con discapacidad, quienes enfrentan mayores barreras de acceso al sistema educativo.
La complejidad administrativa, la limitada capacidad técnica de las Juntas y la falta de acompañamiento institucional han generado atrasos en el mantenimiento de centros educativos, la adquisición de materiales y la ejecución de programas sociales.
Esta situación, según la Defensoría, profundiza la desigualdad entre centros que logran gestionar recursos propios y aquellos que dependen exclusivamente de transferencias estatales.
Más de 900 centros con órdenes sanitarias
Mientras tanto, datos del Ministerio de Salud revelaron que, para febrero de 2026, 926 centros educativos en todo el país mantienen órdenes sanitarias activas, lo que evidencia un problema estructural en la infraestructura educativa nacional.
La información, sistematizada a partir del registro oficial, muestra que estas órdenes afectan escuelas, colegios, liceos y colegios técnicos profesionales, distribuidos en múltiples provincias, cantones y distritos del país.
El centro educativo con más órdenes sanitarias es el C.T.P. Ricardo Castro Beer, ubicado en Orotina, Alajuela, con ocho órdenes vigentes. Le siguen el C.T.P. de Acosta (San Ignacio, Acosta) y la Escuela de Guaitil (Guaitil, Acosta), con siete órdenes cada uno, así como la Escuela San Jerónimo (Desamparados), con seis órdenes.
Las órdenes sanitarias suelen estar relacionadas con:
- Deficiencias en infraestructura
- Problemas en servicios sanitarios
- Manejo inadecuado de aguas residuales
- Condiciones insalubres en comedores y aulas
- Riesgos estructurales para la salud de estudiantes y personal docente
Esta situación implica riesgos directos para la salud de miles de estudiantes, docentes y funcionarios administrativos, además de afectar el derecho a recibir educación en condiciones dignas y seguras.




