Por baja en cantidad de trasplante de riñones, CCSS analiza cambios en sistema
El año pasado se rechazaron al menos 27 donaciones por falta de personal, mientras que lista de espera llega a 271

LImagen con fines ilustrativos.
La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) analiza hacer cambios en el método de pago para los doctores que realizan trasplantes. Esto, debido a que el Ministerio de Salud les alertó de una baja en la cantidad de trasplantes de riñón que se hacen en el país.
De enero a agosto del 2018, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) desperdició 27 donaciones de riñón porque cuando se ofrecieron los donantes cadavéricos no había equipo médico que atendiera.
Mientras tanto, al cierre del año pasado 271 asegurados hacían fila esperando uno de estos órganos.
La inopia, o falta de personal, es una de las razones por las que disminuyó drásticamente la cantidad de trasplantes de riñón que se hacen en el país.
Por ejemplo, Mientras que en el año 2015 se hicieron 18 trasplantes de riñón de donante cadavérico en el Hospital México, el año pasado solo hicieron 5. En el San Juan de Dios pasó de 30 en el 2015 a 2 en el 2018.
En general -tanto de donante vivo como cadavérico- la cifra de trasplantes renales ha disminuido sin parar. En el 2015 se hicieron 107, en el 2016 disminuyó a 84 y en el año volvió a bajar a 63.
¿Por qué la baja?
Giselle Amador, exministra de Salud, alertó a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) sobre esta situación desde agosto del 2018. En aquella ocasión Amador expresó que un cambio en la forma en la que se pagaba a los médicos dejaba a los hospitales sin especialistas para que recibieran los órganos.
Desde el 2017 a los médicos que hacen trasplantes se les paga diferente. Antes de esta fecha la CCSS le pagaba a especialistas para que estuvieran disponibles hicieran o no procedimiento.
Sin embargo, en el 2017 se reformó este método de pago. Ahora funcionaría la "alerta voluntaria". Es decir, que cuando llega un donante tratan de contactar al equipo médico necesario para hacer el procedimiento. Así fue como la CCSS se ahorró el pago permanente del funcionario.
"Ante la aparición de un donante cadavérico, si un miembro de algún equipo de trasplante no responde a la misma (alerta), no es posible que se complete el equipo necesario para que se efectivice el trasplante, lo que afecta directamente a los receptores que se encuentran en la lista de espera de órganos, ya que pierden su única oportunidad de curación", escribió la exministra Amador a la CCSS, desde agosto del 2018.
Otros sectores, como fundaciones, creen que la "inopia" o falta de personal no responde a la negativa de médicos de atender las alertas. Más bien indican que hay un reglamento poco claro e, incluso, que los horarios chocan.
Junta de la CCSS analiza ante múltiples alertas
Ante la alerta de Giselle Amador y del actual ministro, Daniel Salas, las autoridades de la CCSS aseguran que están analizando este caso para "afinar modelos si es necesario" o "mantener el esquema actual".
"Nosotros no somos los que realizamos el trasplante directamente. Nosotros lo que hacemos por ley es distribuir y llevar estadísticas", dijo César Gamboa, Coordinador de la Secretaría Técnica de Donación y Trasplante de Órganos del Minsiterio de Salud
Ni Gamboa, ni Román Macaya, presidente de la CCSS, saben "a ciencia cierta" a qué se debe la disminución de trasplantes de riñón en general y si el método de pago es lo que hace que no hayan equipos médicos cuando llegan los donantes.
"Otros hospitales sí han podido conformar equipos médicos", dijo Macaya a crhoy.com, vía telefónica.
Macaya indicó que están analizando la situación, mientras que Gamboa indicó a este medio que habrá una reunión entre Salud y la CCSS en un plazo no mayor a 10 días.
"Una sola Caja"
La Junta de la CCSS ya analiza varias opciones para evitar que por la falta de personal se pierdan estos órganos, que son esperados por cientos de costarricenses. Una de esas posibilidades es "visualizar a la Caja como una única Caja".
Actualmente los pacientes que están a la espera de un riñón están destinados a un hospital específico. Cuando llega un donante se intenta conformar un equipo en el hospital en el que está inscrito el paciente de primero en la lista de espera. Si no se completa el equipo es cuando se rechaza la donación.
Román Macaya explicó que una de las posibilidades es que "si hay un trasplante y hay un hospital que pueda conformar equipo pues que se pueda aprovechar", aunque no sea el hospital del paciente. El presidente de la CCSS dijo que esta no es la práctica habitual.
"El paciente es un paciente de la Caja y no de un hospital. Si un hospital conforma un equipo quirúrgico y ese paciente no es de ese hospital, pues aprovechar la capacidad de hacer el trasplante en el hospital donde sí se conforma el equipo", comentó Macaya.