“¿Por qué hacen que el estudio se convierta en lágrimas?”
RECIÉN GRADUADA DE 40 AÑOS SUEÑA EN GRANDE Y QUIERE SER MINISTRA DE EDUCACIÓN

Mariam Díaz obtuvo su título de bachillerato a sus 40 años (Daniela Abarca).
¿Por qué llorar de nervios antes de hacer un examen o al perder una prueba?
Esa es la pregunta que se hace Mariam Díaz, quien en diciembre anterior y a sus 40 años obtuvo su título de bachillerato gracias al programa de Educación Nocturna en Hatillo.
"Se supone que el estudio debe ser bonito, interesante, divertido", dice Díaz.
Si usted se pregunta por qué doña Mariam se cuestiona eso, la respuesta es muy sencilla.
Tras graduarse del colegio, este año entrará a estudiar Enseñanza del Castellano a la Universidad de Costa Rica. Después, quiere ir a prepararse en Europa y regresar al país para luchar por un cambio en la educación costarricense.
De eso se convenció desde que estudió Inglés en el Instituto Nacional de Aprendizajes (INA) y empezó a dar lecciones privadas en su casa para mantener su hogar (compuesto por 3 hijas) mientras terminaba su bachillerato.
"Me di cuenta que era buena enseñando (…) Ahora sé que uno puede hacer la diferencia como profesor y por eso sueño en grande, quiero que ir a clases no sea un martirio, una frustración", añade.
Romper el círculo de la pobreza
Pero además de cumplir su sueño de ser educadora, Díaz decidió terminar sus estudios para romper un círculo de pobreza del que ha sido víctima.
"Aquí en Costa Rica con un sueldo base uno no vive (…) Entonces dije ‘mejor estudio y me preparo para ganar mejor y no me quedo con un salario como el de muchas personas que se dan por vencidas'", añadió.
Y espera, con este logro que le sacó las lágrimas y todavía le hace sentir mariposas en el estómago, ser un ejemplo para sus hijas, que también se acercan a obtener su bachillerato.